En el catálogo de Netflix hay muchas historias de amor, pero pocas logran sostener la emoción a lo largo del tiempo sin caer en golpes bajos. Siempre el mismo día (One Day), estrenada en 2024, se convirtió rápidamente en una de las grandes recomendaciones para quienes buscan algo más profundo que una comedia romántica tradicional. Con 14 episodios y origen británico, la serie combina drama, humor y romance en un formato que invita al maratón.
Basada en la exitosa novela de David Nicholls, la ficción sigue a Emma Morley y Dexter Mayhew desde la noche en que se conocen, el 15 de julio de 1988, tras su graduación universitaria. Lo que podría haber sido un vínculo pasajero se transforma en un lazo que atraviesa los años. Cada episodio muestra qué ocurre con ellos exactamente el mismo día, pero en diferentes momentos de sus vidas.

En esta nueva adaptación —que deja atrás la versión cinematográfica protagonizada por Anne Hathaway y Jim Sturgess en 2011— los roles centrales recaen en Ambika Mod y Leo Woodall. Ambos construyen personajes complejos y profundamente humanos: ella, idealista y con aspiraciones literarias; él, ambicioso y seducido por el éxito y el reconocimiento. Sus caminos avanzan en direcciones opuestas, pero el calendario insiste en reunirlos.
Uno de los mayores aciertos de la serie es su estructura. Al reencontrarse cada 15 de julio, los protagonistas permiten que el espectador sea testigo del paso del tiempo: los sueños que cambian, las oportunidades que se pierden, las relaciones que aparecen y desaparecen. La historia no idealiza el amor, sino que lo muestra atravesado por frustraciones, errores y silencios que pesan tanto como las palabras.

La producción, adaptada por Nicole Taylor y con dirección ejecutiva del propio Nicholls, equilibra momentos luminosos con otros profundamente conmovedores. La química entre Mod y Woodall sostiene el relato incluso en los capítulos más dolorosos, donde la distancia emocional parece definitiva.
Para quienes buscan una serie para ver en San Valentín —o simplemente para emocionarse con una historia que habla de segundas oportunidades— esta propuesta británica es una apuesta segura. Porque más allá de las vueltas del destino, recuerda algo simple y poderoso: a veces el amor no es inmediato ni perfecto, pero encuentra la manera de volver.

