Entre los títulos más impactantes del catálogo de Netflix se encuentra El problema de los 3 cuerpos, una superproducción de ciencia ficción con ocho capítulos basada en la aclamada novela del escritor chino Cixin Liu. Con una inversión total que superó los 230 millones de dólares y un equipo creativo de alto calibre, la serie logró posicionarse como una de las más ambiciosas y complejas del último tiempo.
La trama se origina en un dilema de la física clásica: el problema de predecir el comportamiento de tres cuerpos que interactúan dentro del mismo sistema orbital. A partir de esa premisa científica, Liu construyó una historia que en la pantalla se convierte en un drama profundo sobre humanidad, conocimiento y supervivencia.
La narrativa se divide entre dos líneas temporales: una en la China de los años 60, donde una decisión trágica desencadena los hechos, y otra en un futuro cercano, donde un grupo de científicos intenta enfrentar una amenaza de escala global.

La civilización que aparece en esta historia proviene de San-Ti, un planeta que gira en un sistema solar inestable compuesto por tres estrellas. Este entorno alterna entre etapas de aparente estabilidad y otras de caos absoluto, haciendo casi imposible prever su comportamiento. En este marco, los protagonistas —entre ellos, una brillante nanotecnóloga interpretada por Eiza González— deben enfrentar el desafío de lidiar con lo desconocido, mientras la humanidad se prepara para un posible colapso.
Un elenco internacional y una producción sin precedentes
La serie cuenta con un elenco diverso integrado por Jovan Adepo, John Bradley, Rosalind Chao, Liam Cunningham, Jess Hong, Marlo Kelly, Alex Sharp, Sea Shimooka, Zine Tseng, Saamer Usmani, Benedict Wong, Jonathan Pryce y la actriz mexicana Eiza González. Todos ellos interpretan a científicos, policías y agentes que representan diferentes perspectivas sobre cómo abordar una amenaza que escapa a la lógica terrestre.

A nivel técnico y artístico, El problema de los 3 cuerpos fue creada por David Benioff y D. B. Weiss, reconocidos por su trabajo en Juego de tronos, junto a Alexander Woo (The Terror, True Blood). La dirección y la producción estuvieron a cargo de nombres como Derek Tsang, Andrew Stanton, Jeremy Podeswa y Minkie Spiro, mientras que la producción ejecutiva incluyó figuras como Rian Johnson, Bernadette Caulfield, Rosamund Pike y la productora Plan B Entertainment.
Con episodios de entre 40 y 50 minutos, la serie propone un recorrido por conceptos científicos complejos sin dejar de lado la construcción de personajes ni los dilemas éticos que atraviesan la historia. A pesar de que su estreno no generó un fenómeno inmediato, fue ganando terreno entre el público más exigente, al punto de considerarse una serie de culto dentro del universo sci-fi de Netflix.