
Barcelona
Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) prevé ingresar 14 millones de euros en los próximos tres años gracias a la valorización del ahorro energético generado por sus políticas de eficiencia energética. Estos ingresos provendrán de la comercialización de los certificados de ahorro energético, que se han adjudicado mediante licitación pública a Iberdrola.
Los certificados de TMB corresponden a un ahorro energético estimado en 80GWh durante un periodo de seis años. De esta cantidad, 56,9 GWh corresponden a actuaciones ya ejecutadas, como la incorporación de 133 autobuses cero emisiones, que han sustituido vehículos diésel o de gas natural, además de otras medidas adoptadas en el metro de Barcelona que han permitido mejoras en la eficiencia de esta red.
El resto, 23,3 GWh, es el ahorro que se alcanzará con las actuaciones previstas desde ahora y hasta el 2028. Entre estas medidas hay algunos de los proyectos que recoge la recién presentada Agenda Bus, que incorpora la compra de nuevos autobuses de cero emisiones. Estas cifras consolidan TMB como uno de los principales generadores de ahorro energético del sector público de España.
La presidenta de TMB, Laia Bonet, ha explicado que, “además de las mejoras medioambientales que perseguimos, el ahorro energético logrado nos permite ingresar 14 millones de euros que se destinarán a la mejora del servicio de transporte público”.
TMB es una de las primeras empresas públicas que utiliza este fórmula de los certificados de ahorro energético, que permiten transformar en dinero el ahorro energético conseguido con medidas de eficiencia. Esta fórmula, regulada por el decreto 36/2023 de 24 de enero, comporta un beneficio para las dos empresas implicadas en la operación, en este caso TMB e Iberdrola.
El beneficio de las medidas adoptadas
De las diferentes medidas que generarán certificados de ahorro energético destacan la sustitución de vehículos diesel o de gas natural por autobuses eléctricos (el valor energético es de 44.000 euros por cada uno). Sustituir 133 autobuses genera 5.852.000 de euros.
La sustitución de un tren de metro antiguo por uno nuevo más eficiente genera un valor de 30.000 euros. Es decir, 1.260.000 euros por 42 trenes.
Instalar equipos de recuperación de la energía del frenado de trenes genera un ahorro energético valorado en 100.000 euros para cada equipo de recuperación. Disponer de 13 equipos equivale a 1.300.000 euros.
Poner en marcha un nuevo modelo de conducción en una línea de metro convencional supone 280.000 euros. Como se ha implementado en las cinco líneas el valor económico total es de 1.400.000 euros.



