Una mujer que trabajó 18 años en la industria frutícola como embaladora obtuvo un fallo favorable del fuero Laboral de General Roca, que reconoció una incapacidad laboral del 17,79 % por una enfermedad profesional. El tribunal responsabilizó a La Segunda ART, tras comprobar lesiones físicas y un trastorno psicológico asociado a su actividad repetitiva.
Durante casi dos décadas, la trabajadora desempeñó tareas clave en el circuito frutícola del Alto Valle. Su rutina diaria incluía movimientos repetitivos de muñeca y presión constante con las manos, una exigencia física que con el tiempo dejó secuelas permanentes.
El inicio de los síntomas y el deterioro progresivo
Todo comenzó una mañana, cuando la mujer sintió dolor y hormigueo en las manos. Lejos de ser un malestar pasajero, el cuadro se agravó y derivó en una manifestación invalidante, que afectó no solo su capacidad laboral sino también su vida cotidiana.
El reclamo ante la Justicia
En una primera instancia administrativa, la Comisión Médica reconoció un determinado grado de incapacidad. Sin embargo, la trabajadora consideró que ese porcentaje no reflejaba el verdadero impacto de la lesión y recurrió al Poder Judicial para solicitar un reconocimiento mayor.
Mientras avanzaba el proceso judicial, recibió tratamientos médicos, intervenciones quirúrgicas y rehabilitación, sin lograr una recuperación plena.
[ Noticia Relacionada ]
Las pericias que fueron clave en el fallo
Durante el juicio se realizaron pericias médicas y psicológicas. La médica designada por el tribunal diagnosticó síndrome de túnel carpiano bilateral, una patología directamente vinculada a la tarea repetitiva desarrollada durante años en el embalaje de frutas. Ese informe no fue impugnado por ninguna de las partes.
En paralelo, la pericia psicológica determinó la existencia de un trastorno depresivo con incapacidad psíquica, asociado al cuadro físico y a sus consecuencias laborales y personales.
La discusión con la ART
Si bien La Segunda ART cuestionó el informe psicológico, la profesional ratificó su conclusión y explicó que el trastorno tiene un carácter crónico, con más de dos años de evolución, y un nexo causal directo con la enfermedad física sufrida por la trabajadora.
El fallo del fuero Laboral de Roca
El tribunal consideró probada la incapacidad laboral derivada de una enfermedad profesional, con afectación de los nervios medianos distales de ambas extremidades superiores. En consecuencia, hizo lugar al reclamo y fijó una incapacidad del 17,79 %, resultado de la correcta suma de los porcentajes determinados en las pericias.
Indemnización y alcance de la sentencia
La sentencia de primera instancia condenó a La Segunda ART a abonar la indemnización correspondiente, conforme a lo previsto por la Ley de Riesgos del Trabajo y su normativa complementaria.
El fallo vuelve a poner en foco el impacto de las tareas repetitivas en la industria frutícola y el rol de la Justicia laboral en el reconocimiento de las enfermedades profesionales.



