El puerto de Barcelona está siendo otra de las infraestructuras seriamente afectadas por el temporal de viento. El tráfico marítimo está restringido. Esto significa que cuando un barco se dispone a entrar en los muelles de analiza la situación y se decide en cada caso si es segura o no la operación.
La entrada se autoriza o no en función del tipo de buque. El puerto de Barcelona no está cerrado pero en este momento no está prevista la entrada de ningún barco a corto plazo.
Las terminales de contenedores han paralizado la operativa de carga y descarga, que se remprenderá cuando las condiciones climatológicas sean seguras. El resto de terminales está operando con cierta normalidad.
Por lo que respecta a los ferris su salida de puerto se produjo ayer por la noche, cuando las condiciones aún eran favorables.
Las ráfagas de viento en Barcelona han alcanzado durante este episodio su máxima intensidad precisamente en el puerto, con pico de hasta 105 kilómetros por hora.

Periodista catalano-brasileño. Redactor jefe de la sección Vivir. Más de media vida en La Vanguardia



