La Inspección de Trabajo investiga si las suspensiones y despidos recientes fueron represalias antisindicales. Los empleados de las procesadoras crearon otro gremio, molestos con el Sutnma.

CIPU.
La Inspección General del Trabajo y de la Seguridad Social investiga si los despidos y suspensiones verificados en esta semana en una empresa pesquera tuvieron un carácter antisindical. El Inspector de Trabajo, Luis Puig, dijo a El País que“ no podemos hacer referencia a investigaciones en curso” pero que “lo constatado se está procesando”. Tras un largo y duro conflicto en la pesca que comenzó en mayo y que parece estar llegando a su fin, las empresas pesqueras denunciaron que hubo algún acto de violencia en el puerto Capurro y amedrentamiento por parte del sindicato de los trabajadores del mar (Suntma) pero Puig aseguró “no tengo referencia de los inspectores a actos de violencia”.
Esta semana se demoró la salida 24 horas respecto a lo previsto del buque Dartesa III, de la empresa Bodasur S.A, que pesca corvina cerca de la costa. Un grupo de trabajadores reclamó el pago del aguinaldo. Cinco que estaban efectivos en esa firma fueron suspendidos por un viaje y nueve suplentes fueron despedidos. El Pit-Cnt consideró que se trató de una medida antisindical. Fuentes empresariales dijeron que hubo golpes de puño entre trabajadores que querían salir a pescar y otros que no aunque Puig señaló que no tiene indicios de eso. La situación fue analizada el miércoles en una reunión entre el presidente del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, la secretaria de Conflictos, Nathalie Barbé y dirigentes del Suntma.
Una consecuencia que quedará del conflicto será la conformación de un nuevo sindicato que se denominará “Organización de Trabajadores de la Industria Pesquera del Uruguay” y que reunirá a trabajadores de las plantas procesadoras de pescado, informó a El País una de sus dirigentes Silvana Lazo. Este sindicato no se integrará al Pit-Cnt, al menos en esta etapa. Estos trabajadores quedaron enfrentados al Suntma porque entienden que los perjudicó al extender el conflicto que los dejó sin materia prima para procesar. Las firmas procesadoras Novabarca y Ciupsa estuvieron entre las afectadas por la situación durante semanas. El personal de estas plantas es mayoritariamente femenino.
Foto: Estefanía Leal/Archivo El País.
La mitad de la flota
Juan Riva Zuchelli, presidente de la Cámara de la Industria Pesquera del Uruguay, dijo a El País que la situación en el sector está en vías de lenta normalización y que casi el 50% de la flota se hizo a la mar. Han salido a pescar 14 de los 28 barcos costeros (que capturan corvina) y 6 de los 15 buques llamados de altura o congeladores, que procesan el pescado (merluza) en alta mar. Según el empresario, uno de los buques de costa ya regresó tras un viaje de seis días y eso permitió que este jueves volviesen a la actividad dos plantas procesadoras. Riva Zuchelli señaló que alrededor del 30% del personal embarcado hoy fue contratado a través de la página Uruguay Pesca creada por las empresas para incorporar personal y evitar así lo que consideraban indebidas presiones sindicales. Ese porcentaje varía según el barco. “Lo que se hizo fue complementar a los que ya estaban, que siguen trabajando como nos habíamos comprometido y para los lugares nuevos, en lugar de solicitárselos al sindicato, ahora son las empresas que de su listado están contratando los nuevos marineros, con las mismas condiciones que los anteriores”, explicó.
El empresario aseguró que no se está tomando en cuenta para contratar si la persona está sindicalizada o no sino si cumple los requisitos y si tiene los conocimientos necesarios. Aseguró que los despidos y suspensiones en el Dartesa III se debieron a que un grupo de trabajadores incumplió el convenio al retrasar la salida del buque 24 horas pero enfatizó que las medidas adoptadas por las empresas no fueron antisindicales. “Son las empresas las que definen cuando salen los barcos”, advirtió Riva-Zuchelli. Aunque los barcos comenzaron a salir, la zafra, en buena medida, se perdió porque corresponde al invierno que está por terminar.

Foto: Presidencia de la República.
Un conflicto muy largo que inquietó a España
El largo conflicto en la pesca que muy gradualmente se diluye se originó por el reclamo del Suntma de que se incorporase un tripulante más a los buques que navegan cerca de la costa para que cubriera el descanso del encargado del timón. Sin embargo, el paro se extendió a los buques de altura y, lo prolongada de la paralización, llevó a que España hiciera saber a Uruguay su inquietud por el perjuicio que estaban sufriendo empresas de capitales hispanos.
¿Encontraste un error?
Reportar