Especialistas del INTA brindaron pautas para mitigar la erosión y sostener la producción agropecuaria en la Comarca Andina, después de los fuegos que afectaron más de 7.500 hectáreas.

El equipo del INTA Sur brindó recomendaciones para recuperar los suelos afectados por el fuego y promover la regeneración agroforestal. (Foto: INTA).
En la Comarca Andina del paralelo 42, los incendios de interfase en Epuyén (Chubut) y Mallín Ahogado (Río Negro) dejaron un saldo devastador.
El fuego avanzó sobre 7525 hectáreas de bosque nativo e implantado, afectó viviendas, infraestructura rural y obligó a los productores a reorganizar sus actividades en plena cosecha.
Leé también: Frutas frescas de la Patagonia al mundo: 87% de peras, más manzanas cerezas, ciruelas, duraznos y nectarines
“Los incendios comenzaron en zonas bajas y avanzaron rápidamente por las condiciones climáticas”, explicó Javier Mariño, jefe de la Agencia de Extensión Rural El Hoyo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Chubut.
¿Querés recibir más información sobre el campo?
Suscribite acá
Además de asistir a los animales con tratamientos veterinarios, el organismo coordinó cuadrillas de voluntarios para evitar la pérdida de la producción de fruta fina.

INTA recomendó instalar barreras de contención con troncos y ramas para frenar la erosión del suelo tras el incendio. (Foto: INTA).
Barreras, siembra y manejo del pastoreo frenan la erosión
Desde el INTA Patagonia Sur destacaron la importancia de medidas para reducir la erosión del suelo, como la instalación de barreras de contención con ramas y troncos quemados, la siembra de especies fijadoras y la regulación del pastoreo. En paralelo, la reconstrucción de alambrados es clave para que los productores puedan reordenar sus sistemas de cría.
Evitar la pérdida de suelo es la primera medida clave tras un incendio. Para ello, recomendaron esparcir semillas de especies anuales de rápido crecimiento, como leguminosas, cereales o gramíneas, con el fin de cubrir la superficie afectada y frenar la erosión. Además, aconsejaron impedir el pastoreo hasta que la vegetación se recupere y disponer troncos y ramas quemadas en terrazas para reducir la escorrentía del agua en terrenos con pendiente.
Según explicó Mariño, los incendios comenzaron en zonas bajas y se propagaron rápidamente debido a las altas temperaturas y los vientos intensos. “El avance del fuego fue veloz y afectó tanto chacras como áreas de vivienda”, indicó. Además de la destrucción de alambrados y aserraderos, los pequeños productores con ganadería en la zona enfrentaron dificultades para el manejo de sus animales.
Leé también: Por primera vez, una mujer lidera el sistema de gestión de envases vacíos de fitosanitarios
El manejo de la vegetación también es fundamental. No se deben cortar árboles ni arbustos hasta dos otoños después del fuego, ya que muchas especies pueden rebrotar desde la base. En lo posible, sugirieron reforestar en el primer otoño priorizando las áreas más afectadas y evitar la proliferación de especies invasoras como la rosa mosqueta y la retama. Además, los especialistas recomendaron no extraer leña antes de los dos años para favorecer la regeneración del ecosistema.

Los incendios de interfase, que afectan tanto áreas naturales como viviendas, requieren medidas urgentes para proteger los suelos y la infraestructura. (Foto: INTA).
El cuidado de los animales es otro aspecto clave. Recomendaron ajustar la carga ganadera descartando animales poco eficientes y organizando ventas para reducir la presión sobre los recursos disponibles.
Leé también: Las ventas agroindustriales a Asia, América del Sur y del Norte fueron las más altas en 5 años
El destete anticipado puede ayudar a disminuir los requerimientos nutricionales de las madres, con terneros a partir de 60 kilos y corderos desde los 30 días de vida. También es fundamental revisar la sanidad del ganado, observando posibles daños como quemaduras, irritaciones o problemas en las pezuñas, señalaron.

Los incendios destruyeron cultivos, deterioraron el suelo y redujeron la producción agrícola. (Foto: INTA).
Otro punto central es el suministro de agua y alimento. Aconsejaron evaluar la calidad de las aguadas, especialmente en aguas quietas, y evitar el pastoreo en zonas quemadas para prevenir el desgaste dental y enfermedades digestivas. Si la disponibilidad de forraje es baja, se debe suplementar con 1 kilo de pasto diario por oveja y 5 kilos por vaca. Indicaron restringir el tránsito de vehículos y animales en las áreas afectadas hasta dos otoños después del incendio para facilitar la recuperación del suelo.
Leé también: Las exportaciones agroindustriales sumaron US$ 1880 millones en marzo, un 26% más que en el trimestre de 2024
El desafío ahora es la reconstrucción de la infraestructura rural, remarcaron. La reposición de alambrados es una prioridad para reordenar la actividad ganadera, mientras que se evalúan estrategias para mejorar la resiliencia del sistema agroforestal. “El trabajo en equipo es fundamental para sostener la producción y garantizar la recuperación de los ecosistemas afectados”, concluyeron desde el INTA.