Los premios Tributo a las Artes del Magazine de La Vanguardia se han convertido en una cita anual imprescindible para homenajear el trabajo de los grandes artistas nacionales del panorama actual. La cabecera coge con entusiasmo y solemnidad dicha función y, más allá de destacar en sus páginas las proezas tejidas de la industria de la moda del lujo, los sonidos más novedosos del escenario musical, la emoción que transmite la gran pantalla o las voces más influyentes del mundo de la comunicación, se propone, año tras año, hacer más grande y memorable su noche de galardones. Una velada única en su especie que ayer celebró su octava edición en el hotel Majestic de Barcelona. En uno de sus históricos salones, decorado con brillos y motivos navideños, premiados e invitados se paseaban de punta en blanco por el lugar en busca de su mesa, pero no antes de pararse en el photocall. Ana Godó, directora de Libros de Vanguardia y Vanguardia Dossier, posó junto a Jordi Juan, director de La Vanguardia, y otras personalidades influyentes del sector. Poco después, Joana Bonet, directora del Magazine, reunía en la misma alfombra roja a varios invitados estelares, entre ellos el actor Mitch Robles, la cantante Estrella Morente y la nadadora Mireia Belmonte. Y a pocos metros de ellos, cerca de la barra de cócteles, un stand de la joyería Grau ofrecía los servicios de la ilustradora Saray Luis Martin. No dudó en pasar por allí Gala González, vestida con un estilismo de su firma Amlul, para dejarse pintar por la artista mientras la diseñadora Marta Rota y la escritora Patricia Sañes esperaban su turno.
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