En el noreste de Argentina, en la frontera con Brasil, se encuentra la serie de cascadas más extensa del mundo. Con alrededor de 1,5 millones de visitantes al año, las Cataratas del Iguazú son una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo y uno de los paisajes más impresionantes de América Latina.
En los últimos años, los turistas chinos han mostrado un creciente interés en viajar hasta los límites de la selva para contemplar el espectáculo de las cataratas y la exuberante naturaleza que las rodea.
La mayoría llega primero a Buenos Aires y desde allí toma un vuelo de dos horas hacia Puerto Iguazú, la ciudad más cercana a las cataratas. Desde Beijing, Buenos Aires es una de las capitales nacionales más alejadas del mundo, y el viaje puede durar más de 20 horas, dependiendo de la ruta.
“Los turistas chinos quedan fascinados con Argentina y muchos expresan su deseo de explorar más el país”, afirmó Matías Esteras, director ejecutivo de Vivaterra, una agencia de viajes en Argentina que organiza excursiones y recorridos turísticos.
“No solo visitan Iguazú y Buenos Aires, sino también diversas zonas de la Patagonia argentina, donde quedan asombrados por los paisajes, el silencio y los momentos de paz”, agregó.
Argentina se ha convertido en un destino clave para los turistas chinos, atraídos por la reputación del país como potencia futbolística, la mayor conectividad entre ambas naciones y la asistencia en la obtención de visas para viajeros chinos.
Esta tendencia se refleja en toda América Latina. Según el portal de viajes chino Qunar, durante los primeros meses de 2024, Brasil, Argentina y Perú fueron los destinos más populares de la región. Además, el portal destacó que los turistas chinos prefieren cada vez más experiencias naturales de exploración e inmersión durante sus visitas a América Latina.
Los paseos en helicóptero sobre las Cataratas del Iguazú y las caminatas en la selva se encuentran entre las opciones más elegidas. También son populares los paseos a caballo y en bote, así como los recorridos gastronómicos y las excursiones de compras.
“Hemos notado que los turistas chinos son fáciles de atender, siempre amables y con muchas ganas de explorar lugares remotos”, señaló Esteras.
La autora es periodista independiente para China Daily.