Esteban “Bam Bam” Morais quedó en la memoria popular por haber ganado en 2007 “Gran Hermano 5: La nueva generación”, la quinta edición argentina del reality que marcó una época. A 19 años de aquella consagración televisiva, volvió a ser noticia, esta vez por un hecho devastador.
Un incendio destruyó por completo su casa en zona norte de Buenos Aires. Las llamas consumieron la vivienda y todas sus pertenencias, incluidos los ahorros que guardaba en su oficina con un objetivo muy claro: comprarle una casa a su hija.
“Perdí todo. Todo. Porque justo la pieza que explotó fue la oficina donde yo tenía todos mis ahorros, estaba ahorrando para una casa para mi hija”, aseguró en diálogo con Teleshow, todavía conmocionado por lo ocurrido.

El milagro que evitó una tragedia mayor
Si bien el daño material fue total, hubo un dato que lo cambió todo: su hija de 3 años ni él estaban dentro de la casa cuando comenzó el fuego.
Según relató Morais, el incendio se desató cuando ambos habían salido a dar una vuelta, algo poco habitual en su rutina. “Yo agradezco a Dios que mi hija no se quiso acostar porque fue un minuto. Fue un minuto y quiso dar una vuelta en el cochecito”, contó.
La pequeña, que solía dormir la siesta en ese horario, le pidió salir justo antes de que se produjera la explosión. “Fue un milagro del cielo, no sé por qué me dice: ‘No, papá, vuelta en el cochecito’”, agregó.
Esa decisión fortuita hizo que la nena estuviera fuera de peligro cuando el fuego avanzó sin control. Al regresar y advertir la situación, Morais describió escenas de explosión, vidrios rotos y una gran cantidad de humo que lo obligaron a actuar con rapidez para ponerse a resguardo y pedir ayuda.
Afortunadamente, no hubo heridos.

Las pérdidas y el reclamo
Además del impacto emocional, el ex GH enfrentó la pérdida total de sus bienes. La oficina donde guardaba sus ahorros fue el sector más afectado.
Según explicó, el origen del siniestro podría estar vinculado a una sobrecarga eléctrica derivada de trabajos que realizaba la compañía eléctrica en la zona, aunque los detalles aún no fueron esclarecidos.
“Los representantes de la compañía eléctrica se presentaron en el lugar, ofrecieron disculpas y la misma gente ese día me decía: ‘Quedate tranquilo, te van a reconocer todo’. Pero ahora el tema es el tiempo. Acá no saben lo que es… hollín”, expresó.

Hoy, lejos de los flashes del reality que lo llevó a la fama, Bam Bam atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida. Entre el dolor por lo perdido y la incertidumbre por lo que vendrá, se aferra a una certeza: su hija está bien.
Y en medio de las cenizas, esa es la única noticia que, según él mismo dejó en claro, verdaderamente importa.

