El debate sobre cómo regular el uso de teléfonos celulares en las escuelas del Chaco volvió a reactivarse en la Legislatura provincial. En los últimas días ingresó el proyecto de ley 239/2026, presentado por el diputado Joaquín García, que ya tomó estado parlamentario y se acumulará con otras iniciativas similares impulsadas por legisladores y por el propio Poder Ejecutivo.
La propuesta busca establecer criterios para el uso de celulares en instituciones educativas de nivel obligatorio, tanto públicas como privadas, con el objetivo de mejorar los procesos de enseñanza, el rendimiento académico y los vínculos entre estudiantes.
De esta manera, el tema vuelve al centro de la agenda legislativa luego de que el Gobierno provincial presentara en 2025 su propio proyecto para limitar el uso de dispositivos electrónicos en las aulas, una iniciativa que buscaba abrir un debate público sobre el impacto de la tecnología en el aprendizaje.
Qué plantea el nuevo proyecto
La iniciativa propone regular el uso responsable de los teléfonos celulares en las instituciones educativas de la provincia, estableciendo distintas pautas según el nivel escolar.
Entre los principales puntos, el proyecto establece:
– Prohibición total del uso de celulares en el nivel inicial durante toda la jornada escolar.
– Prohibición en el nivel primario, con la posibilidad de autorización en los últimos años únicamente con fines pedagógicos.
– Uso permitido en el nivel secundario, pero solo cuando tenga objetivos educativos y bajo supervisión docente.
Además, la propuesta plantea que cada institución educativa deberá implementar sistemas de guarda de teléfonos durante la jornada escolar y elaborar acuerdos institucionales para aplicar la norma.
También contempla capacitaciones docentes sobre el uso responsable de la tecnología, campañas de sensibilización para familias y estudiantes y la implementación de «recreos libres de pantallas» para promover la socialización entre los alumnos.
El argumento central: el impacto en la salud mental y el aprendizaje
En los fundamentos del proyecto se advierte que el uso excesivo de celulares en niños y adolescentes puede tener efectos negativos en la salud mental y en el proceso educativo. «El consumo problemático en el uso de celulares es un problema más en un contexto de escalamiento de dificultades en la salud mental que generan los algoritmos adictivos de las redes sociales, potenciados por la pandemia, que trajo a su vez una epidemia de ansiedad y depresión en niños y adolescentes», señala el texto.
La iniciativa también recoge opiniones de especialistas que advierten sobre las dificultades que generan los dispositivos dentro del aula. «Que el celular esté disponible en el aula produce dificultades de concentración, habilita la dispersión y desordena la clase», se afirma en los fundamentos. En ese sentido, el proyecto remarca que la regulación no implica una prohibición total de la tecnología, sino un uso controlado.
«No estamos prohibiendo el celular: estamos prohibiendo que te pases 15 minutos del recreo sin hablar con nadie, o estamos pidiéndote que puedas prestar atención a la clase».
Un debate que ya estaba en marcha
El ingreso de esta nueva iniciativa se produce mientras la Legislatura ya analizaba el proyecto impulsado por el Ejecutivo provincial, presentado por el secretario de Coordinación de Gabinete, Livio Gutiérrez, y la ministra de Educación, Sofía Naidenoff.
Aquella propuesta también planteaba restringir el uso de celulares en los primeros años del sistema educativo y permitirlo en etapas posteriores bajo criterios pedagógicos. Desde el Gobierno provincial habían señalado que el objetivo era abrir un debate público sobre el impacto de los dispositivos electrónicos en el aprendizaje y el desarrollo social de los estudiantes.
La ministra Naidenoff había advertido que el uso intensivo de celulares puede afectar la comunicación y la interacción entre los jóvenes, al tiempo que remarcó la necesidad de que las familias también participen en el control de los dispositivos.
Lo que viene en la Legislatura
Con la presentación del proyecto 239/2026, la discusión parlamentaria se amplía y se espera que las distintas iniciativas sean analizadas en conjunto dentro de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados.
La acumulación de proyectos podría derivar en un dictamen unificado que establezca un marco legal para todas las escuelas de la provincia, siguiendo experiencias similares que ya se aplican en países europeos y en algunos sistemas educativos de América Latina. El objetivo final, según coinciden los distintos proyectos, es lograr un equilibrio entre el aprovechamiento pedagógico de la tecnología y la necesidad de evitar que los dispositivos se conviertan en un factor de distracción en las aulas.




