A pesar del frío y las lluvias que aparecen a cada rato, Rabat vive días radiantes gracias al fúbol, a la espera de la final de la Copa Africana de Naciones que este domingo enfrentará a la selección de Marruecos contra la Senegal de Sadio Mané. Mientras tanto, mira hacia adelante porque será sede del Mundial 2030 junto a España y Portugal, y refuerza su infraestructura todo el tiempo, por ejemplo construyendo un estadio para 115 mil personas que será el de mayor aforo en el planeta, con el objetivo de ganarle al Bernabéu y quedarse con la final. Presente y futuro, pero sin olvidar el pasado.
Los botines también son protagonistas, con los modelos originales que se usaban un siglo atrás.El Museo del Fútbol de Marruecos está en un lugar estratégico, en Salé, como la Avellaneda de Buenos Aires, que en este caso sería Rabat, la capital. Es uno de los dos edificios con entrada y parking independientes dentro del colosal Complejo de Entrenamiento de la Selección, donde descansa el equipo liderado por Achraf Hakimi. El otro es el la sede central de la FIFA en África.
Fue inagurado hace un año gracias a una colaboración entre la Federación de Fútbol marroquí y la Fundación Nacional de Museos, la misma que trabaja con proyectos vinculados a una cultura que es milenaria. El paseo comienza pagando una entrada que al cambio cuesta unos 10 dólares y lo primero que se destaca no son estos días de gloria sino lo que corresponde, un origen de potrero al estilo sudamericano, entre medinas y playas.
A Marruecos le llaman Los Leones del Atlas y es el animal que se repite en cada rincón.La primera liga se jugó en 1914, impulsada por el protectorado francés que puso sus ojos en todo el norte de África, sembrando lo que luego disfrutaría durante décadas en su selección. El caso más emblemático es el de Ben Barek, apodado la Perla Negra, el primer ídolo nacional, que jugó 15 años con la camiseta de Les Bleus y llegó al Atlético de Madrid.
Se ven camisetas de todos los clubes y todas las épocas (algunas retro son preciosas), banderines y álbumes de figuritas, y hay un recorrido por las seis aventuras mundialistas de Marruecos, entre ellas la única en que había pasado la primera ronda, en 1986, hasta llegar a la última e inolvidable, cuando fue cuarta en Qatar 2022. Aquí surge una duda: desde Boca hasta Nueva Chicago, todos tienen sus museos en Argentina, ¿por qué la AFA no armó uno propio? Quizá no es el mejor momento para preguntárselo.
Pero Argentina sí está presente aquí en el MFM de Rabat, donde se recuerdan los tres amistosos que jugaron ambas selecciones. Uno fue el 20 de abril de 1994: «La emoción superó al partido en sí», dice el titular de un diario tras el 3-1 del Coco Basile en salta, con goles de Hugo Perico Pérez, Diego Maradona y Abel Balbo. Otro lo jugó el equipo de Marcelo Bielsa, casi diez años después, el 28 de abril de 2004, y fue 1-0 con tanto del Kily González, en Casablanca. Más cerquita, en 2019, cuando se empezaba a gestar la Scaloneta, la albiceleste volvió a ganar por la mínima gracias a Ángel Correa, esta vez en Tánger.
Marruecos visitó a la Argentina y jugó contra Maradona. Fue en Salta, hace más de 30 años.Hay referencias a Antonio Rattín, Mario Alberto Kempes y distintas figuras con pasado mundialista, pero el que aparece una y otra vez es Lionel Messi, quien anduvo por Marruecos por ejemplo cuando levantó un trofeo de campeón con Barcelona, en una final de Supercopa española.
Un cuadro para el amistoso del equipo de Bielsa contra Marruecos, en 2004.El museo tiene espacio para los niños, con consolas de videojuegos, y una galería que parece sacada del Louvre porque los trofeos son de una manufactura artística admirable, compuestos con figuras de leones, efigies y estrellas con detalles en plata y oro. Todo culmina con un clásico, la tienda de regalos, pequeña y con precios accesibles.
Pelotas, camisetas, banderines y hasta álbumes de figuritas, un paraíso para los coleccionistas.Al lugar, que ya tiene una Copa Africana y espera ansioso por la segunda, le falta todavía sumar la Copa que la coronó campeona Sub 20 en Chile ante los pibes de Placente, hace un par de meses. Y a ojos de un argentino habría que sumarle otro detalle: una pantalla con el video en que Carlos Bilardo advertía hace 30 años en el programa de Nicolás Repetto que el futuro del fútbol iba a escribirse en esta región.

