Buenos Aires se convirtió en la primera ciudad de América Latina en desarrollar un viñedo urbano, al estilo de París, Londres o Madrid. El emprendimiento se instaló a apenas tres cuadras de Plaza de Mayo, en el patio interno del hotel InterContinental Buenos Aires, y prevé abrir sus puertas al público en septiembre de este año. En ese espacio, ya se plantaron unas 100 vides —el 70% de las 150 previstas para la primera etapa— con variedades como Malbec, Torrontés y Pinot Noir.
La iniciativa es impulsada por la bodega Gamboa, fundada por Eduardo Tuite, que ya cuenta con establecimientos vitivinícolas en Campana y General Madariaga, en la provincia de Buenos Aires. “Nuestro lema es ‘terruños únicos’ y es con esa idea en mente que plantamos el primer viñedo urbano de la ciudad de Buenos Aires, que funcionará dentro de un terroir con mucha historia y muy representativo de esta ciudad”, explicó Tuite, también operador en turismo receptivo y con varios proyectos de enoturismo en desarrollo.
El viñedo ocupa una manzana del barrio de Monserrat, a espaldas de la Iglesia San Juan Bautista —erigida en 1654—, y será parte de la Urban Vineyards Association, entidad que nuclea experiencias similares en grandes ciudades como París, Venecia, Lisboa, Nueva York y Tesalónica. Para esa asociación, los viñedos urbanos constituyen “un patrimonio agrícola, histórico y cultural de enorme valor”, y destacan por su aporte a la biodiversidad urbana y la sostenibilidad.
image.png
El viñedo se plantó con un sistema particular para adaptarse a las condiciones del patio interno del hotel. “El patio tiene poca profundidad, por lo que para lograr que las vides cuenten con espacio para sus raíces las plantamos en gobelet, y con una suerte de maceta para que cada planta disponga de una mayor profundidad”, detalló Tuite. En este sistema, a diferencia del espaldero habitual, la planta se sostiene sin alambres y crece con forma de copa.
La producción de vino será realizada en pequeñas ánforas, siguiendo una técnica ancestral que hoy vuelve a ganar lugar entre los productores del mundo. Si bien aún resta la aprobación del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el objetivo de la bodega es vinificar en el mismo hotel, utilizando también tanques de acero pequeños.
Experiencias enoturísticas y fines solidarios
El nuevo viñedo abrirá al público en septiembre, mes que coincide con la llegada de la primavera y con el 30° aniversario del hotel InterContinental en la ciudad. La propuesta contempla un abanico de actividades para porteños y turistas: visitas guiadas, catas, cenas maridadas, eventos musicales y experiencias de vendimia.
“Este hecho representa un verdadero hito para la historia de nuestra ciudad y de la hotelería”, afirmó Ezequiel Rodríguez, F&B and Entertainment Manager del hotel. “Estamos orgullosos de continuar trayendo experiencias memorables a nuestros huéspedes y clientes. Para esto hemos preparado una serie de experiencias realmente diferenciadoras, como catas, degustaciones, cenas maridadas, y también eventos, conciertos y vendimias”, agregó.
El viñedo porteño también tendrá un componente solidario. Las botellas producidas serán subastadas a beneficio de organizaciones sociales, replicando una modalidad que Gamboa ya implementa en su finca de Campana. Allí se organiza anualmente la Subasta Solidaria de Vinos, cuyos fondos se destinan a ONGs dedicadas a la infancia.
Además, según adelantó Tuite, el viñedo urbano sumará una “wine window”, inspirada en las ventanitas de vino que hay en Florencia, Italia. “Es un concepto que también queremos incluir en el viñedo urbano, para que la gente pueda hacer la experiencia caminando por el lugar con su copa de vino en la mano”, contó el empresario.
Una apuesta mayor por el enoturismo
El proyecto en el corazón de Buenos Aires forma parte de una estrategia más amplia de expansión del negocio de Gamboa. En General Madariaga, la bodega finalizó la construcción de su segundo establecimiento y en breve instalará los tanques. Aunque no llegará a vinificar en esta temporada, sí lo hará en la siguiente. También están listos los espacios destinados a experiencias gastronómicas, y se espera que en pocas semanas comience la construcción de un restaurante.
En Campana, donde Gamboa tiene 6 hectáreas de viñedos, avanza un ambicioso desarrollo inmobiliario. “Vamos a iniciar en junio el lanzamiento de un barrio que tendrá lotes con viñedos. Y hacia octubre vamos a tener listo un prototipo de hotel boutique, un lodge de altísima calidad que tendrá 30 habitaciones en la primera etapa. La intención es que sean 50 habitaciones rodeadas de vides. En abril de 2026 queremos tener disponibles las primeras”, anticipó Tuite.
En paralelo, la empresa terminó de plantar 7 hectáreas en un predio cercano a Pinamar y espera estar en condiciones de recibir turistas en noviembre. También se proyecta la instalación de Gamboa en la Patagonia, con análisis de suelos y condiciones climáticas en curso en Ushuaia y Bariloche. “Estamos analizando lugares en Bariloche y Ushuaia, haciendo análisis de suelos, de terroir y de cuestiones climáticas. Hay que ser muy precisos porque son dos lugares que tienen distintas dificultades. Ushuaia por las bajas temperaturas. Y Bariloche por las heladas y otras cuestiones que pueden llegar a complicar los procesos”, explicó.
Sobre el futuro inmediato, Tuite reconoció que probablemente sumen algún socio estratégico. “Algún socio habrá que buscar, seguramente. Ya se acercaron varias empresas que trabajan muy bien y quieren hacer cosas”, dijo.
La estrategia de Gamboa se apoya en la innovación constante dentro del negocio del vino. “Nuestra idea es tratar de ser siempre disruptivos”, concluyó Tuite.