Una embarcación se hundió esa tarde en el río Gualeguaychú, cerca del Puente Méndez Casariego, una zona frecuentemente utilizada para el descenso de barcos.
Según informes, el barco comenzó a incendiarse cuando se encontraba cerca del centro del río. Una persona a bordo logró lanzarse al agua y, con esfuerzo, habría llevado la embarcación hacia la costa, donde finalmente comenzó a hundirse.
El hundimiento provocó un importante derrame de gasoil en la zona, lo que generó preocupación entre los pescadores del lugar. “Hemos dejado de pescar porque la cantidad de gasoil es importante” explicaron.
Los pescadores hicieron también hincapié en la lentitud de la respuesta de las autoridades ambientales y reclamaron una intervención urgente para controlar la propagación del combustible en el agua.



