La empresa pública Barcelona Serveis Municipals (BSM) viene desde hace años desarrollando una doble red de carga eléctrica: puntos lentos en aparcamientos bajo tierra y rápidos en la vía pública. Ahora quiere añadir una tercera pata, con puntos de carga ultrarrápida, de hasta 480 kW, que alcanzan los 400 kilómetros de autonomía en unos 15 minutos.
La primera instalación pública de estas características se construirá en la calle Germans Desvalls, junto al paseo de la Vall d’Hebron, a la altura de la salida 4 de la ronda de Dalt. Su ubicación es toda una declaración de intenciones, ya que este tipo de infraestructuras acostumbra a situarse en lugares de paso y gasolineras, ya que el poco tiempo en el que inyecta la energía al vehículo se asemeja en cierto modo al repostaje tradicional. Las instalaciones de estas características que hay en Catalunya a día de hoy son de Tesla o de proveedores privados como Endesa.

El espacio barcelonés se complementará con zonas de descanso y de trabajo con sombra, máquinas de vending y lavabos para hacer más llevadero el tiempo de espera durante la recarga. Los puntos de conexión como tal se situarán bajo una gran marquesina fotovoltaica y se podrán enchufar hasta 12 vehículos de manera simultánea.
El Ayuntamiento invertirá dos millones de euros en el proyecto. Las obras empezarán en verano y su entrada en servicio está prevista para antes de que acabe el año.

Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l’Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local



