Ethereum es una de las blockchains más conocidas del mundo, detrás de Bitcoin. Luego de que bajara la fiebre cripto de la pandemia, la tecnología logró consolidarse como un sistema robusto. Y su creador, Vitalik Buterin, es una suerte de rockstar del mundo de la tecnología, que visitó Buenos Aires la semana pasada por la Devconnect, feria tech que tomó por asalto a La Rural de la Ciudad durante la semana pasada.
“Siempre vi una comunidad muy activa en Argentina, pero ahora hay muchísimas más empresas trabajando en serio. Hay equipos como Wonderland y OpenZeppelin, desarrollando infraestructura central y con una calidad que, en algunos casos, supera incluso a compañías europeas. Eso me impresionó mucho este año, además del nivel técnico que hay acá”, dijo a Clarín durante una charla mano a mano el viernes pasado.
La efervescencia de la comunidad cripto argentina, más allá de la adopción real y concreta de tecnologías en la blockchain (un registro público de operaciones que no está centralizado en una entidad sino en múltiples usuarios), es algo que siempre sorprendió al mundo. Parte de esto se pudo palpar durante la semana pasada en La Rural: Devconnect, una feria de Ethereum que se realiza desde 2022 en distintas ciudades del mundo, copó el tradicional predio porteño con 14 mil asistentes que durante una semana asistieron a charlas, talleres e hicieron networking.
Así, a pesar del estallido de la burbuja de los NFT (esos certificados digitales de imágenes que llegaron a venderse por millones de dólares y hoy valen nada), la blockchain de Ethereum sigue sólida, aunque siempre hay preguntas en torno a estas tecnologías pujantes: ¿por qué se popularizaron tanto las criptoestafas durante estos años, como la de $LIBRA que involucró al Presidente, Javier Milei? ¿Por qué hay “robos cripto” todas las semanas, si es un sistema seguro? ¿Es real la descentralización, o “una tecnología que conocen y manejan unos pocos”, como señala el mismo Buterin?
Entre stands relacionados a finanzas descentralizadas (DeFi), privacidad, billeteras digitales (wallets), inteligencia artificial y gaming, el programador se paseó por la conferencia, charlando con asistentes como si fuera uno más y no el creador de la tecnología que posibilita todo lo que se dio a su alrededor, durante una semana, en Buenos Aires.
El dato de color: estuvo toda la semana con una colorida camisa con unos hipopótamos que generó más de un comentario tanto en persona como en redes sociales. Con un acento rusófono (emigró a Canadá a los seis años, pero nació en Rusia), habló con Clarín.
Ethereum, la seguridad de la blockchain y los robos cripto
Buterin presentó en su charla avances en el área de la seguridad. Foto: Prensa Devconnect—¿Cómo describirías el estado actual de la ciberseguridad en el ecosistema de Ethereum?
—El nivel de seguridad de la blockchain en sí es muy fuerte, y viene mejorando desde hace mucho tiempo. El hecho de que Ethereum no haya tenido caídas serias en diez años me parece impresionante.
─¿Y en cuanto al protocolo?
─En cuanto a los smart contracts, también se mejoró muchísimo en la última década. El hackeo de The DAO de 2016 fue un llamado de atención: llevó a desarrollar mejores lenguajes, mejores estándares, mejores auditorías y mejores patrones de programación segura. Si mirás la gráfica del porcentaje de fondos en DeFi que se pierde por hacks cada año, viene bajando rápido.
─Sin embargo, semana a semana se leen robos cripto, en diferentes blockchains. ¿Qué falla?
─El punto débil está en la capa de interfaz de usuario [la parte visible], ahí está la próxima frontera. Los hackeos más grandes, como el de ByBit, ocurren en ese nivel. En general hemos sido más débiles ahí: no importa cuán seguros sean los contratos, si un servidor se compromete, alguien puede manipular la interfaz y engañar a los usuarios para que envíen sus fondos. Desde la Ethereum Foundation estamos haciendo esfuerzos constantes para mejorar la experiencia en ese nivel.
─¿Cómo le explicarías esta aparente contradicción entre la seguridad que caracteriza a la blockchain y estos robos?
─A ver, el mundo cripto maneja una estándar muy alto y, a la vez… Es implacable con el usuario. Lo que no tiene ethereum es la versión centralizada de la seguridad: esa versión donde hay un panóptico, donde la gente está espiando a todos y donde las transacciones a menudo pueden rastrearse y revertirse. El espíritu de las blockchains siempre fue evitar los problemas que surgen cuando los actores centralizados se equivocan, como robarle plata a la gente o explotar datos a través de un actor centralizado.
─Pero eso viene con potenciales problemas.
─Claro, esto significa que hay que esforzarse aún más en el lado descentralizado de la seguridad. Hay mucho conocimiento que tiene que construirse dentro de una comunidad muy joven, que además incluye a personas que a veces están programando proyectos serios por primera vez. Cada vez que pasa algo, es un llamado de atención y la comunidad aprende y se vuelve más inteligente.
─Hay herramientas conocidas además que ya tienen reputación para hacer transacciones.
─Porque el núcleo seguro, el conjunto de cosas que podés hacer si querés un estándar alto, sigue creciendo y existe. Por ejemplo, Uniswap y los contratos multisig [contratos que exigen muchas firmas para autorizar una transacción] como Safe han sido seguros durante muchos años. Al mismo tiempo, hay una frontera donde la gente llega al mundo cripto porque les permite hacer cosas locas, y si quieren moverse más rápido que todos los demás, se saltan los controles de seguridad. Esa parte inevitablemente va a tener fallas, pero los bordes del núcleo seguro van a seguir expandiéndose.
─Anunciaste “Kohaku” en tu charla en Devconnect, una herramienta de protección de la privacidad. ¿A qué apunta?
─Sí, este año enfocado en privacidad y el próximo en seguridad. Queremos convertirlo en un SDK [kit de herramientas para desarrolladores] que pueda integrar todas las wallets, para llevar la capa de usuario a un estándar mucho más alto en los próximos años.
Criptoestafas, el protocolo y la neutralidad de la blockchain
Las estafas con criptomonedas son cada vez más comunes: la de LIBRA$ involucró al presidente, Javier Milei. Foto: ReutersUna de las bases de la blockchain, tanto de Ethereum como de Bitcoin, es una máxima: “Hacé tu propia investigación” (DYOR, Do Your Own Research), que apunta a que el usuario debe estudiar el tema en el cual se está metiendo para no caer en una estafa o una promesa de inversión financiera que le cueste demasiado caro.
─¿Creés que es algo que habría que revisar, este “do your own research”, a partir del crecimiento que experimentó el mundo de la blockchain?
─No podés contar con que todas las personas sean altamente técnicas. En realidad, nunca podés hacer investigación completamente solo en una sociedad compleja. Tener mejores recursos es importante, tener mejores configuraciones por defecto es importante, y tener fuentes claras que te apunten a las decisiones correctas también es importante, especialmente a medida que el ecosistema se vuelve más masivo.
─A esto apunta también la Ethereum Foundation, ¿no?
─Sí, la “autodefensa” es importante, pero no puede ser sólo autodefensa del usuario: tiene que ser defensa comunitaria. La defensa comunitaria suele ser un bien público, y la gente tiene que dar un paso adelante y estar dispuesta a poner esfuerzo y recursos para sostenerla. La Ethereum Foundation ha estado apoyando iniciativas de seguridad, y Seal [una capa de verificación de identidad] ha venido creciendo durante los últimos diez años, haciendo mucho trabajo para crear y refinar conocimiento sobre mejores prácticas.
Buterin cree que el protocolo de Ethereum debería ser más accesible. Foto: Prensa Devconnect─¿Por qué creés que el mundo cripto se convirtió en un lugar donde aparecen tantas estafas nuevas y tantos estafadores que prometen volverse ricos rápido?
─Durante la primera década y media los precios de las criptomonedas estuvieron subiendo y eso entrenó a la gente a creer que, si hacés algo nuevo, el precio de eso también va a subir. En ese entorno, es muy fácil engañar a la gente. El espacio estuvo creciendo 10 veces cada dos o tres años, pero ahora está madurando, y el próximo crecimiento por 10 ya no va a venir de sumar más usuarios, sino de tener un impacto más profundo en la vida de cada persona que ya son usuarios. Esa es una de las razones por las que soy optimista en que no tengamos que repetir estas mismas situaciones una y otra vez.
─¿Y qué hace falta para educar mejor al usuario?
─Tiene que haber personas dentro de este mundo que estén en posición de dejar claro cuáles son los proyectos honestos y cuáles son los estafadores, y qué cosas se pueden y no se pueden hacer en este espacio, como el hecho de que no podés mágicamente darle a la gente retornos garantizados del 30% por dólar, eso tiene que existir. Los estándares dentro del ecosistema de Ethereum han ido subiendo.
─En agosto presentaste una propuesta para hacer que la blockchain de Ethereum sea más “a prueba de balas” en términos de neutralidad. ¿Cuál es el estado de la neutralidad de la blockchain hoy?
─Primero, respecto de la gente que participa en el desarrollo y la investigación, probablemente haya varios cientos de personas distribuidas entre distintas empresas. Ethereum tiene muchos equipos de clients [programas que ejecutan la red] que escriben el software usado para descargar y procesar bloques y participar en el consenso. Ningún client controla más de aproximadamente el 40% de la red. Esto significa que ningún bug en un solo software haría que la red colapse completamente, ni un equipo de desarrollo comprometido podría controlar el proyecto. Estos equipos están por todo el mundo (Estados Unidos, Europa, Australia y Ethrex en Argentina).
─También solés decir que es importante mantener muchos nodos.
─Sí, es importante la descentralización de la cadena, es decir, cuántos nodos están ejecutando la red y la capacidad práctica que tiene una persona individual de verificar los bloques. Planeamos mejorar la descentralización usando tecnología Zero Knowledge (ZK) en los próximos años. El objetivo es aumentar la escala de la cadena mientras, al mismo tiempo, se reduce el costo de correr un nodo y verificar bloques.
─¿Cuán comprensible es el protocolo de Ethereum?
─Bueno, eso es otra cosa que me importa y que necesita mejoras: cuán práctico es para la gente entender el protocolo. Si sólo 30 personas entienden el protocolo, no es muy descentralizado. A veces tengo que insistir en que intentemos hacer el protocolo más simple con el tiempo en lugar de agregar más funciones, para asegurarnos de que la gente pueda seguir entendiendo, participando y siendo desarrolladora en todas las capas del stack. Ethereum está bien en estas áreas, en muchos casos incluso mejor que Bitcoin (que tiene un solo client que domina la red), pero es algo que hay que vigilar y mejorar constantemente.
Inteligencia artificial y bots: la “prueba de humanidad”
Muchos plantean que la blockchain sirve como solución al problema de la identidad online. Foto: Prensa Devconnect─La inteligencia artificial acaparó la conversación global. Se está poniendo difícil saber qué es real y qué no, en redes sociales, en los medios de difusión. ¿Creés que estamos viviendo un cambio de paradigma?
─Sí, creo que estamos en muchos tipos de cambios de paradigma al mismo tiempo. Una consecuencia de la IA es que se vuelve mucho más difícil creer en lo que ves, incluso en audio y video. Los estándares de seguridad que las organizaciones necesitan para no ser engañadas por IAs que se hacen pasar por personas han aumentado significativamente. Antes, si veías un texto de alta calidad, asumías que había mucho esfuerzo detrás y confiabas en él. Ahora es muy fácil generar 500 palabras que parecen escritas por The New Yorker. Distinguir lo que es realmente de calidad de lo que no lo es se está volviendo más desafiante.
─¿Cómo creés que va a cambiar a los usuarios de la web y la web3?
─Las habilidades que necesitás para tener éxito como persona son muy distintas. Es más difícil destacar volviéndote experto en hacer una única cosa muy específica (como un desarrollador estandarizado o un traductor), porque los modelos de IA pueden optimizarse para esas tareas. Las habilidades que importan ahora son poder adaptarte a nuevos tipos de tareas, saber trabajar con IA, poder hacer cosas más grandes de manera individual y poder distinguir entre outputs correctos de la IA y momentos en los que la IA “se vuelve loca”.
─¿Ves cambios positivos a partir de la IA?
─Una cosa positiva que espero es que la gente obtenga más información a través de IA podría ser mejor que obtenerla de redes sociales, ya que las redes sociales, especialmente Twitter, están completamente rotas. La IA, aunque tiene sesgos, tiene un estándar de precisión más alto. La era de la IA va a barrer, de algún modo, con la era de las redes sociales, a medida que los beneficios que obtenemos de las redes sociales disminuyen (por ejemplo, cuando tuiteo algo, recibo 50 respuestas de robots en un sólo tuit, la plataforma pierde valor).
─Dado que hoy es muy difícil confiar en lo que vemos online por la cantidad de bots automatizados, ¿creés que la blockchain es una especie de solución o una clave para eso?
─La blockchain, especialmente los métodos basados en tecnología de ZK, es valiosa para resolver el problema de distinguir quién es un ser humano y quién es un bot. Muchas de las tecnologías que se están construyendo ahora encajan muy bien para resolver ese tipo de problemas, aunque hay un gran desafío: hacerlo preservando simultáneamente la privacidad de las personas, su libertad y su capacidad de actuar sin ser despojadas de una plataforma por la decisión de una sola empresa.

