Este martes estaba pautada una nueva reunión en el Hipódromo de La Plata, pero como viene sucediendo desde hace ya más de 10 días, las actividades fueron suspendidas «ante la intransigencia demostrada por parte de los representantes de la Asociación Unificada de Jockeys y Cuidadores«, según informaron fuentes oficiales del establecimiento.
La gestión de Mariano Cowen informó que han puesto a disposición una serie de medidas para garantizar la seguridad y atención médica de los trabajadores, entre las que se incluyen: una ambulancia de alta complejidad en vareos y carreras, seguro por accidentes, atención en hospitales públicos, y la creación de un fondo destinado a gastos médicos, rehabilitaciones y farmacia.
Con un escrito en redes sociales, se detalló que esta propuesta fue presentada el viernes 28 de marzo a los representantes de jockeys y cuidadores. Sin embargo, indicaron que «no quisieron llevarse una copia del texto ni firmar la recepción de la propuesta», lo que generó un punto de inflexión en las negociaciones.
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El escrito que lanzó la administración del Hipódromo de La Plata
Las autoridades del Hipódromo también aclararon que la insistencia de la asociación en ser atendidos ante accidentes en instituciones privadas, específicamente en el Hospital Español, «se contrapone con los lineamientos que sostiene esta administración junto al Instituto Provincial de Lotería y Casinos de la Provincia«.
Las partes involucradas continúan en un punto muerto, y la suspensión de las actividades genera preocupación tanto en el ámbito deportivo como en el económico, afectando a trabajadores, aficionados y la industria hípica en general.
El Hipódromo de La Plata retomó la actividad, pero volvió a suspender
Luego de una semana marcada por el conflicto entre los jockeys y las autoridades, el Hipódromo de La Plata anunció que volvió a la actividad tras la manifestación de los trabajadores, quienes reclamaron por el atraso en los premios, el deterioro de la infraestructura y los traslados sanitarios.
Sin embargo, luego de una primera carrera, sin espectadores en las tribunas y con pocos caballos en la pista, el predio del barrio Hipódromo, que había permanecido sin carreras en su pista debido a esta disputa, decidió suspender la jornada.
El conflicto tuvo su origen días antes, cuando el Hipódromo enfrentó interrupciones en su calendario. El martes pasado, por ejemplo, la jornada de carreras volvió a suspenderse, sumándose a las cancelaciones del jueves y domingo anteriores. A pocos minutos del horario habitual de inicio de la primera carrera, la dirección emitió un comunicado oficial que reflejó la profundidad de la crisis: “Ante la falta de las ratificaciones de los compromisos de monta para el día de la fecha por parte de los jockeys y jockeys aprendices, la reunión queda suspendida”.
El desacuerdo, según trascendió, se centró en los cambios en el sistema de atención médica de emergencias. Las autoridades del Hipódromo, dependiente del Instituto de Lotería, decidieron dejar de lado un acuerdo con el Hospital Español para adoptar un esquema de atención en hospitales públicos, una medida que los jockeys rechazaron de plano. Este giro, sumado a los reclamos por el estado de la infraestructura y los retrasos en los premios, desencadenó la protesta que paralizó la actividad en el tradicional predio platense.
Tras varios días sin avances en las negociaciones, la manifestación de los trabajadores finalmente dio paso a una resolución parcial. Aunque el conflicto mantuvo en vilo a la familia hípica, el anuncio del retorno de las carreras marcó un alivio para el sector, que ahora espera recuperar la normalidad.
Los problemas en el Hipódromo de La Plata
Vale recordar que la familia del Turf vive un conflicto debido a la falta de una cobertura médica privada, una solicitud que cobró más fuerza luego del accidente que tuvo como involucrado al jockey Pintos, de 26 años, que sufrió una violenta caída durante una competencia que le provocó múltiples fracturas y un cuadro de neumotórax.
El pasado jueves, cientos de manifestantes marcharon hacia la Gobernación y la sede de Loterías, exigiendo soluciones inmediatas a una crisis que, según denuncian, pone en jaque la actividad hípica.
La cancelación de las competencias responde a un conflicto que lleva semanas en ebullición. Fuentes cercanas al sector señalan que el detonante fue la falta de respuestas por parte de las autoridades ante demandas históricas, como mejoras en las condiciones laborales y la reactivación de convenios médicos para los trabajadores.