A sus 60 años, Sergio Lapegüe se animó a dar un cambio rotundo en su vida tras dejar TN, el canal de noticias en el que estuvo 34 años, para convertirse en la nueva figura de América TV al frente de la conducción de Lape Club Social, programa que se emite de lunes a viernes de 10 a 13. En diálogo con revista GENTE, el famoso se refirió a esta contundente decisión de vida y reveló cómo se lleva con la fama a más de 3 décadas de sus comienzo en el mundo de la televisión.
Sobre esta nueva gran apuesta laboral, el flamante conductor expresó: «Es un gran desafío. No fue fácil haber dejado mi casa durante 34 años. Está buenísimo. Es un desafío de todos los días. Estamos encontrando el producto y de a poquito se va armando ese sueño que tenía de hacer un programa que te pueda informar y sacar una sonrisa al mismo tiempo».

Además, recalcó con seguridad: «Tengo un apoyo impresionante de la gente de América TV desde las autoridades hasta el equipo técnico. Los productores son impresionantes. La verdad es que estoy cómodo y estoy feliz porque estoy haciendo algo que tengo ganas de hacer».
En esta misma línea, el conductor se refirió al proceso previo que atravesó para llevar a este proyecto: «Hace mucho tiempo quería hacer este tipo de programa… Es hermoso porque es apenas el comienzo. Estamos hace pocas semanas y estoy contento con la reacción de la gente».
En cuanto a Lape Club Social, Sergio asegura que espera que dure muchos años en pantalla. «Me gusta mucho el trabajo. Soy un poco workaholic sin dudas… Lo disfruto. Estoy todo el día trabajando. Toda mi vida fue así».
Lapegüe, quien ha sabido conquistar el corazón de los televidentes, se refirió a los seguidores que lo acompañan en esta nueva etapa: «Pocos fueron los que cuestionaron el volantazo, pero me apoyan igual. Otros no me ven porque lamentablemente están en el trabajo. Es un horario distinto al que me veían. Me sorprende que muchos lo ven en diferido por YouTube. Es buenísimo porque están haciendo un esfuerzo… Es fantástico».

Luego, con sinceridad, expresó: «Yo siempre fui muy respetuoso de la gente y traté de estar de su lado. No soy alguien distinto. Vivo en el mismo barrio de toda mi vida y mis amigos son los mismos de siempre. No me cambio ni la fama ni el éxito».
«Para lograr eso hay que tener los pies sobre la tierra y una esposa que me haga bajar a tierra cuando uno se vuela un poco. Hay que darse cuenta que esto es un trabajo. Por trabajar en la tele no soy más que aquel que está detrás de un escritorio o atiende una verdulería. Yo lo tengo claro«, detalló sobre las cosas por las cuales la fama no le afectó el ego.
Sobre esto, continuó diciendo: «No me vas a ver con grandes famosos. Yo estoy en la mía. Disfruto de estar en mi casa. Me parece que bajar a tierra y darte cuenta que sos un ser humano común y corriente es lo mejor que te puede pasar. Para llegar a la casa de la gente, necesitás que la gente te abra la puerta. Para que eso pase vos tenés que ser transparente».

«No me doy cuenta de la trascendencia que fui logrando. Sí me pasa cuando voy con la banda a tocar. No soy un músico cualquiera que termina de tocar y se va. Me bajo, me pongo a hablar con la gente y me doy cuenta que van porque me ven en la tela. Por suerte la banda cada vez tiene más llegada», agregó sobre el contacto del público que tiene luego de cada show.
Fotos: Diego García