El desempeño de los senadores por el Chaco durante 2025 dejó un marcado contraste entre la baja participación de los legisladores con mandato ese año y la fuerte irrupción de los nuevos integrantes, especialmente de Jorge Capitanich, en términos de intervenciones en el recinto.
Según el relevamiento del Índice de Calidad Legislativa, el radical Víctor Zimmermann fue el chaqueño con mandato cumplido con mayor nivel de exposición durante el año pasado, al ubicarse en el puesto 32° con 7394 palabras pronunciadas a lo largo de las catorce sesiones.
Bastante más atrás apareció Antonio Rodas, fallecido hace unos días, quien estuvo relegado en el puesto 65° de 72°, con apenas 450 palabras.
El dato más llamativo lo aportó María Inés Pilatti Vergara, quien prácticamente no tuvo intervenciones: registró solo ocho palabras en todo el año y no dio discursos, quedando entre los niveles más bajos de participación de toda la Cámara alta.
Alta actividad
Este desempeño se dio en un año con mayor actividad legislativa respecto de 2024, con más de 633.000 palabras pronunciadas en el recinto. Sin embargo, la participación chaqueña quedó lejos de los principales protagonistas del debate, encabezados nuevamente por el formoseño José Mayans.
El escenario cambió hacia el final del año con la incorporación de los nuevos senadores. En ese grupo se destacó con claridad el chaqueño Jorge Capitanich, quien, pese a haber participado solo en dos sesiones (la jura y una extraordinaria), fue el que más habló entre los ingresantes, con 6836 palabras.
La diferencia es significativa: en apenas dos intervenciones, Capitanich se acercó a los niveles anuales de Zimmermann y superó ampliamente a Rodas y Pilatti Vergara. Su protagonismo contrastó no solo con sus comprovincianos, sino también con figuras nacionales de peso que ingresaron en el mismo período.
Así, el balance deja en evidencia una brecha clara entre la escasa exposición de los senadores chaqueños durante 2025 y el impacto inmediato de los nuevos representantes, en un contexto donde la palabra sigue siendo una herramienta central de la actividad parlamentaria.



