Una nueva semana de conflicto se inicia en el universo del transporte público y, sobre todo, de los colectivos. En este marco, las cámaras empresarias del sector se declararon en «estado de emergencia» por el aumento de los costos del combustible (gasoil) y la existencia de una deuda millonaria en concepto de compensaciones que escala a los 128 mil millones de pesos. El reclamo tiene un doble destinario: el Estado nacional y el provincial.
En este complejo panorama, las empresas preparar una medida que ya es conocida y que impacta directamente en las rutinas y responsabilidades de los usuarios: la reducción de frecuencias, fundamentalmente en los turnos de menor demanda, como la noche. “Se tomarán medidas de racionalización del servicio”, adelantaron.
Para evitar la reducción, existe una última instancia de negociación que se llevará a cabo el próximo jueves 30 de abril, en el ámbito de la Secretaría de Transporte nacional. «Las Cámaras esperan recibir respuestas y soluciones concretas, inmediatas y verificables sobre los mecanismos y plazos de reconocimiento de los mayores costos que afectan a la actividad”.
“El sistema de transporte quedó al borde del colapso. La actual situación resulta insostenible”, sentenciaron.




El comunicado lleva las firmas de la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (C.T.P.B.A.), la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (C.E.A.P.), la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (C.E.T.U.B.A.), y la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires (CEUTUPBA).



