Con la llegada de un frente frío que trajo temperaturas bajas al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), más de uno ya recurrió a diversos aparatos de calefacción para aclimatar los ambientes. Con el inicio de la temporada de abrigo, los especialistas recordaron la importancia de realizar los controles correspondientes a los artefactos para evitar accidentes.
En diálogo con Radio Universidad, Patricia Torres, gasista matriculada con casi 30 años en el oficio, aseguró que quienes cuenten con una estufa de tiro balanceado en su casa, es decir aquellas que tienen salida al exterior, deben ser más que cuidadosos. “Este tipo de estufas puede generar un manchón oscuro en la pared. Esto significa que el aparato está quemando mal, es decir, quema más gas que oxígeno, y eso es monóxido de carbono que queda en el ambiente”, explicó.
Como resultado del mal funcionamiento de la estufa, el monóxido de carbono reemplaza el oxígeno y va directo al cerebro. “Podemos desarrollar síntomas como la somnolencia o dolores de cabeza. Y, cuando uno se quede dormido, lo más probable es que no despierte. Por esto es importante que la llama de la estufa siempre sea de color azul: si se ven puntos naranjas, hay que preocuparse”, alertó.


Calefacción y cuidado
En el caso de quienes utilicen el horno para aclimatar los ambientes, Torres manifestó que esta acción quema oxígeno. Por eso, para evitar accidentes, debe haber rejillas de ventilación tanto arriba como abajo. “Por la de arriba se van los gases, mientras que por la de abajo entra el aire. Con esto producimos una renovación del aire ya que, si uno tiene todo prendido, no solo se arruina el artefacto, sino que es más monóxido el que va a quedar del que saldrá por la rejilla de ventilación”, advirtió.
Otro punto a verificar es que cada artefacto tenga una llave de paso, es decir, una manija para abrir y cerrar el flujo de gas. “Si se siente olor a gas, se puede poner una espuma por donde parezca que viene ese olor, o incluso bajar la llave de paso, retirarse de la habitación y no prender la luz”, informó.
En este contexto, Torres destacó la figura del gasista matriculado para garantizar seguridad en el hogar. “El profesional cobrará más que uno que no lo sea, porque el peso de la matrícula tiene penalidades. Uno es responsable por lo que hace dentro de un domicilio y, cuando un gasista matriculado instala un artefacto, firma una garantía”, subrayó.



