Tras demasiadas horas en silencio escuchando como arreciaba el debate sobre la inseguridad en Catalunya tras un fin de semana nefasto en el que coincidieron dos crímenes con arma blanca, y otros tantos apuñalados, los mandos de los Mossos d’Esquadra salieron ayer a defender su trabajo. Lo hizo el intendente Toni Rodríguez, actualmente en la jefatura de la policía catalana, desde donde diseña algunas de las estrategias que deberían definir como afrontan los Mossos esas nuevas y complejas realidades a las que se tiene que enfrentar.
En conversación con La Vanguardia , Rodríguez defendió sin medias tintas y con cifras en la mano la estrategia de prevención que están liderando para sacar el mayor número posible de armas blancas de la circulación. El plan Daga se puso en marcha en el 2023 y en verdad los primeros que pusieron en foco fue la Guardia Urbana de Barcelona, que compró palas detectoras de metales con las que realizar cacheos en algunas plazas ya conflictivas.
Las policías incautan al mes en la vía pública en Catalunya más de 700 navajas, machetes y cuchillos
Hace año y medio, la consellera de Interior Núria Parlon, anunció la intensificación de ese plan, que se ha adaptado a unos determinados contextos urbanos de Barcelona, porque esas navajas y machetes se buscan directamente en espacios frecuentados por las bandas juveniles violentas, y latinas.
Todas esas identificaciones e incautaciones de armas blancas, unas 700 al mes, asegura el intendente, están permitiendo a la policía tener un conocimiento muy real de lo que está pasando en la calle. De ahí que Rodríguez asegura que si hace año y medio, el 35% de los personas a las que se les requisaba un arma blanca, reincidía. Esa cifra ha bajado casi diez puntos. “Porque estamos encima de ellos constantemente, porque saben que hasta que no deje de ser preocupante no pararemos, por todo eso algunos ya no llevan la navaja encima”.
A la pregunta de si hay incidentes con armas blancas, el intendente Rodríguez responde que, en efecto, los hay y es una cuestión que preocupa especialmente. “Es un fenómeno muy parecido al que sucede en Francia, Alemania y el Reino Unido, o Madrid, sin ir tan lejos. Pero es el momento de que los policías contemos con datos lo que estamos haciendo y lo que realmente está pasando”, insiste. Este marzo se registraron 285 incidentes con armas blancas, frente a los 346 del mismo mes del año anterior. Enero del 2025 fue terrible, con 441 sucesos con navajas o machetes, y es precisamente en ese momento en que el plan Daga, de la mano de las policías municipales y guardias urbanas, se intensificó.
“No hemos resuelto el problema, pero estamos ante unas dinámicas sociales de cambio lento que exigen que sigamos persistiendo y presionando. Pero con la mera acción policial no basta, se necesitan medicas educativas y pedagógicas de base”, advierte.
Una mirada transversal que sirve para el fenómeno emergente de las bandas juveniles violentas, que no es exclusivo de Barcelona y de su área metropolitana y que en Madrid, por ejemplo, sufren desde hace tiempo con muchísima preocupación.
Precisamente ayer se conoció una investigación de la Guardia Civil que se ha saldado con la desarticulación de una sucursal de los Latin Kings en el municipio madrileño de Galapagar, que, entre otros delitos, amedrentaba, amenazaba y coaccionaba a menores.
Ayer también un juez de guardia decretó el ingresó en prisión del acusado de asesinar a una mujer en Esplugues. Un terrible crimen al azar.

Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de ‘Desmontando el crimen perfecto’. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender



