«¿Qué pasa, abue, qué es eso que se mueve bajo la manta?» El comentario de una nena habría sido la punta del iceberg. Una pareja que se conoció en un vuelo de la aerolínea Copa Airlines, proveniente de Panamá, fue descubierta infraganti teniendo sexo y la situación se tornó caótica a diez mil metros de altura.
Mauricio Cagiao (54) y Sandra Marcela Olivera (59) estaban en los asientos 1 F y 1 E de la clase business del vuelo que se dirigía Rosario, donde residen. No había una cortina que los protegiera, apostaron a una frazada que cubría pero no disimulaba ni silenciaba. Así fue que una menor de edad que viajaba cerca de la pareja vio que algo extraño pasaba y le preguntó a su abuela sobre el asunto.
Una vez que miembros de la tripulación fueron notificados, advirtieron la situación comprometida: ambos fueron sorprendidos con sus prendas bajas en la cabina ejecutiva. Así se activó el protocolo de seguridad correspondiente para este tipo de incidentes.
Cagiao es arquitecto, está casado y tiene tres hijos. Olivera es comerciante y está divorciada.
A pedido del capitán de la nave, la tripulación intentó que la situación no generara desbordes ante la indignación de los pasajeros más cercanos. Una vez que aterrizaron a Rosario, Cagiao y Olivera fueron aprehendidos por agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Los oficiales subieron a la nave, detuvieron a las dos personas y las trasladaron a la Comisaría 12ª de la ciudad santafesina por orden del Ministerio Público Fiscal.

La causa fue caratulada como «exhibiciones obscenas» y el proceso continuará en la Unidad Especializada de Delitos contra la Integridad Sexual, pero no tiene previsto una pena de prisión sino salidas alternativas. Son casos que pueden tener una resolución con pago de caución, donación a alguna entidad benéfica, trabajo comunitario o reglas de conducta.
De todas maneras, no se descarta que la competencia judicial pueda modificarse debido a que el hecho ocurrió en un vuelo internacional. Por otra parte, la jefa de cabina manifestó su intención de impulsar una denuncia formal por exhibicionismo, considerando que el comportamiento alteró el normal desarrollo del viaje y afectó al resto de los pasajeros
La Unidad de Flagrancia de la Fiscalía de Rosario que estaba de turno notificó a Olivera y a Cagiao sobre el inicio de una causa que la que se investigará el delito de exhibiciones obscenas y finalmente recuperaron la libertad. La causa pasará a la Unidad Especializada de Delitos contra la Integridad Sexual.

Analía Bocassi, conductora del programa de «De boca en boca», que se emite por Radio2 AM1230, estuvo a bordo de ese vuelo de Copa Airlines y contó que cuando aterrizó el avión en Rosario, «todo el pasaje aplaudió, pero la tripulación pidió que todos nos quedemos sentados. Y de repente entró la Policía Aeronáutica, que dijo: ‘Tenemos un caso de seguridad nacional, no se mueva nadie”.
Después de más de una hora retenidos arriba del avión “los bajaron detenidos a los dos y se lo llevaron a la comisaría… A él lo estaba esperando toda su familia en el aeropuerto«, cerró Bocassi.
MG

