Este viernes, a poco más de dos semanas de la cuarta Marcha Federal, las universidades nacionales desarrollan un nuevo paro de 24 horas en medio del creciente conflicto con el Gobierno nacional por la situación salarial y presupuestaria del sistema público de educación superior, y a la espera de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación se expida de manera definitiva sobre la Ley de Financiamiento.
La decisión se tomó durante un plenario de secretarios generales de la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) que reunió a representantes sindicales de universidades de todo el país. Allí, se analizó el escenario que atraviesan las casas de altos estudios nacionales y se cuestionó la falta de respuestas oficiales frente a los reclamos por recomposición salarial y presupuesto. “Sin salarios dignos, no hay universidad de calidad”, remarcaron.
Además del paro, las instituciones convocaron a dos semanas de actividades de visibilización del conflicto desde el primer día de junio con clases públicas, intervenciones culturales, charlas abiertas y vigilias. En esta nueva instancia, el foco estará puesto en generar espacios de reflexión dentro de la comunidad educativa.
En ese sentido, desde la FEDUN advirtieron que el sector perdió un 52,1 por ciento de poder adquisitivo desde el inicio de la gestión presidencial de Javier Milei y reclamaron la reapertura urgente de paritarias. También exigieron el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario, uno de los principales ejes del conflicto.
ADUNLaM
La convocatoria al paro fue acompañada por sindicatos de base de distintas universidades nacionales. Entre ellos, el gremio docente de la Universidad Nacional de La Matanza (ADUNLaM), que confirmó su adhesión a la medida.
Desde el sindicato, pusieron en valor la movilización universitaria realizada el pasado 12 de mayo y señalaron que el conflicto continúa abierto por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la ausencia de mejoras salariales. “Sin presupuesto ni salario digno, no hay universidad pública”, expresaron.
Situación actual
Cabe mencionar que, por el momento, la ley no se encuentra en aplicación porque la Cámara Contencioso Administrativo Federal concedió un recurso extraordinario con efecto suspensivo al Gobierno nacional, lo que dejó en stand by la medida cautelar previa que obligaba al Poder Ejecutivo a ejecutar parte de la norma mientras avanzaba el proceso judicial. Así, aunque la ley se sancionó y el veto presidencial se rechazó, no se puede ejecutar hasta que la Corte Suprema de Justicia de la Nación emita un fallo definitivo sobre la validez y alcance de la normativa.
Si el máximo tribunal rechaza el recurso extraordinario del oficialismo mediante la aplicación del artículo 280 del CPCCN, quedará firme de manera automática y definitiva el fallo de la Cámara de Apelaciones que dio la razón a las universidades. De esta forma, caerá el efecto suspensivo que congeló temporalmente las partidas y el Poder Ejecutivo Nacional se verá obligado, sin margen de apelación, a ejecutar la Ley de Financiamiento Universitario de forma inmediata.



