El Ajuntament de Barcelona regulará el acceso a las Baterías Antiaéreas del Turó de la Rovira, conocidas popularmente como búnkers del Carmel, para limitar el acceso a los turistas y reducir la masificación que se registra en este espacio, uno de los mejores miradores de la ciudad.
El pleno ha aprobado una proposición de ERC, transaccionada con el gobierno municipal y Barcelona en Comú, que también han votado a favor, para implantar un sistema de regulación que priorice el acceso de los barceloneses a este espacio patrimonial y de memorial y garantizar la convivencia con el vecindario.
La iniciativa surge del efecto de la saturación turística e incivismo en los barrios del entorno
La presidenta del grupo municipal de ERC, Elisenda Alamany, que ha defendido la iniciativa, ha denunciado que el Turó de la Rovira lleva años sufriendo una situación de saturación turística e incivismo en los barrios del entorno.
“Hace años que los vecinos denuncian incivismo, grupos de turistas que entran en casas de la gente, botellones nocturnos, ruidos y suciedad”, ha denunciado Alamany para reclamar la regulación del acceso. “No es cerrar, sino cuidar”, ha subrayado.
“No es cerrar, sino cuidar” ha subrayado Elisenda Alemany secretaria general de ERC
El texto acordado por el pleno también prevé asegurar el cumplimiento de los horarios de apertura establecidos, reforzar la presencia y actuación de la Guardia Urbana para prevenir conductas incívicas y que el ayuntamiento vele para que no se incentive la promoción del Turó de la Rovira como espacio de ocio.
Sara Belbeida, la concejala del distrito en que se ubican los búnkers, Horta-Guinardó, ha asegurado que se estudiará “con rigor y sin asumir de entrada una fórmula cerrada” cómo y cuándo se podrá regular el acceso.



