Marcos Carreras se presentó como solista junto a la Orquesta Sinfónica de Pekín e interpretó una pieza de Astor Piazzolla en un complejo histórico con más de 500 años de historia imperial.
El talento joven de la Ciudad de Buenos Aires no deja de cruzar fronteras. Marcos Carreras, un violinista prodigio de tan solo 13 años y oriundo del barrio porteño de Almagro, regresó al país tras un hito histórico: presentarse como solista junto a la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Pekín, bajo la dirección del maestro Xia Xiaotang.
El escenario del concierto fue la imponente Sala de Conciertos de la Ciudad Prohibida, el emblemático complejo palaciego que funcionó como el centro del poder imperial chino durante casi medio milenio. En este marco, y durante el 3° Concierto Especial del Día del Niño “La Esperanza del Futuro”, el músico argentino deslumbró al público con una exquisita interpretación de “Decarísimo”, la obra instrumental del gran Astor Piazzolla. Además de la ovación, su participación le valió ganar el concurso internacional “The Hope of the Future 2026”.

“Ahora que lo pienso, no puedo creer que toqué con la Orquesta Sinfónica de Pekín. Lo asimilo, porque es increíble. Vos estás ahí, es un flashback y ya está”, expresó emocionado el joven tras su vuelta a Buenos Aires.
Una trayectoria que desafía a la edad
A pesar de su corta edad, la carrera de Marcos —quien posee oído absoluto— está repleta de grandes escenarios. Debutó como solista en el Teatro Colón a los 10 años y ya pasó por espacios clave de la cultura como el Centro Cultural San Martín, el Palacio Libertad, la Usina del Arte, el Teatro 25 de Mayo y los estudios de Radio Nacional Clásica.
Hijo de violinistas, aprendió a tocar antes que a leer; el instrumento siempre formó parte de su juego cotidiano. Se formó inicialmente en el Centro Suzuki de Buenos Aires con el maestro Eduardo Ludueña y actualmente continúa perfeccionándose bajo la tutela del reconocido violinista y pedagogo Rafael Gíntoli. Sus distinciones incluyen el nombramiento como “Artista de Alta Dedicación” por parte del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires y una beca del programa “Cantera de talentos” de la Fundación Corporación América.
Para poder cumplir con sus giras y compromisos nacionales e internacionales, Marcos cursa el primer año de la secundaria en la Escuela Juan Pedro Esnaola, una institución que le adaptó el esquema escolar a la medida de su carrera musical.
Pasión por el fútbol, orden y grandes sueños

Fuera de las partituras y los escenarios de gran envergadura, el día a día del joven artista mantiene la esencia de cualquier chico de su edad, gracias al acompañamiento de sus padres. Marcos se declara un fanático absoluto de Ferrocarril Oeste y se define como «refutbolero». En sus ratos libres, disfruta de encontrarse con sus amigos y asegura ser ordenado a su manera: “Considero que dentro del desorden hay un orden, siempre. Puedo tener todo desparramado, pero sé dónde está cada cosa”.
Recientemente llegado también de Alemania —donde obtuvo el Premio Al Sonido Thomastik en el International Anton Rubinstein—, el joven prodigio mira hacia adelante sin quemar etapas, pero con metas claras. “Mi sueño es hacer una gira internacional y tocar en los lugares más importantes de Europa, como Francia, España e Inglaterra”, concluye.
Para conocer más sobre el artista:
- Instagram: @marcoscarrerasviolin
- YouTube: @marcoscarrerasviolin19



