
Barcelona
Un menor de 15 años de nacionalidad colombiana ha muerto este jueves por la noche tras recibir dos disparos en el parque de la Pegaso, en el barrio de la Sagrera. Varios testigos telefonearon al 112 para advertir que se estaba produciendo una pelea entre jóvenes latinos en la zona de las canchas de voleibol. Cuando llegaron las primeras patrullas de la Guardia Urbana y de los Mossos d’Esquadra, varios policías estuvieron casi media hora tratando de recuperar las constantes vitales del menor con maniobras de reanimación cardiopulmonar, hasta que los servicios médicos confirmaron su muerte. Varios vecinos de la zona explicaron haber visto a cuatro menores huir del lugar.
La víctima había llegado a España hacía siete meses y ya llevaba un tiempo merodeando por el parque de la Pegaso, uno de los escenarios tomado por una de las bandas latinas que operan y se han hecho fuertes en la ciudad, según han confirmado a La Vanguardia fuentes al corriente de la investigación. Los investigadores han podido localizar e informar a la madre de la víctima, que se encontraba en Holanda.
El grupo de homicidios de Barcelona se ha hecho cargo de la investigación y la policía catalana mantiene un dispositivo en marcha para dar con los implicados. Anoche, la policía científica blindó la zona y a la una de la madrugada todavía trabajaban en el escenario del crimen recogiendo pruebas, mientras sus compañeros de homicidios tomaban declaración a testigos y buscaban cámaras de vigilancia para reconstruir los pasos del tirador, así como de los otros jóvenes que le acompañaban y que huyeron a la carrera en dirección a la Meridiana.
El fenómeno de las bandas latinas en Barcelona y su área metropolitana, o simplemente bandas juveniles, porque es cierto que las pandillas de ahora han ganado en multiculturalidad, ha pasado de ser residual a convertirse en un problema creciente. Tras unos años, entre el 2014 y hasta el 2023, que no representaron riesgo alguno, estos grupos vuelven bajo el foco de los responsables policiales de los Mossos d’Esquadra, que están ultimando un plan específico que lidera la comisaría general de información para abordar la cuestión.
Los analistas consultados identifican dos grupos hegemónicos, los Trinitarios y Barrio 18. Funcionan como los primeros Ñetas y Latin Kings que irrumpieron en Catalunya en el 2000 y que actuaban como franquicias vinculadas a las matrices en sus países latinoamericanos de origen. Aquellos pandilleros eran chavales recién llegados que encontraban en la banda el arraigo y el orgullo de pertenencia que habían perdido al verse obligados a abandonar sus países y llegar a un territorio en el que no encontraban su encaje.

Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de ‘Desmontando el crimen perfecto’. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender



