General Rodríguez despide con hondo pesar a María Esther Costa, histórica referente de los Bomberos Voluntarios, tras su fallecimiento ocurrido este jueves. Con una vida dedicada al servicio y al cuartel, sus restos son velados este viernes en una jornada marcada por el reconocimiento a su calidez humana y su invaluable legado como «La Mama» de la institución
Este jueves, la ciudad de General Rodríguez perdió a una de sus figuras más queridas y emblemáticas. María Esther Costa, nacida el 15 de junio de 1934 y vecina de toda la vida de nuestra localidad, falleció dejando un vacío profundo no solo en su familia, sino en toda la institución de los Bomberos Voluntarios, a la cual estuvo ligada desde el mismísimo día de su creación.

A lo largo de las décadas, María Esther no fue una colaboradora más; su compromiso la llevó a integrar durante años el Consejo Directivo en el rol de revisora de cuentas. Su labor comunitaria también se extendió a instituciones como Cáritas, lo que le valió ser distinguida por el municipio con el galardón «Corazón de la Ciudad» y ser nombrada «Mujer Destacada», con un lugar de honor en el salón de la Casa de la Cultura.
Las redes sociales se inundaron de mensajes de pesar y respeto ante la noticia. El intendente Mauro García expresó: «María Esther Costa, eterna colaboradora de nuestros Bomberos Voluntarios, desde las rifas a tu presencia en el Cuartel ayudando siempre». Por su parte, el Cuartel de Bomberos Voluntarios de General Rodríguez manifestó su pesar por la partida de quien llamaban cariñosamente su madre: «Lamentamos el fallecimiento de María Esther Costa ‘La Mama’. Acompañamos al ex Jefe de Bomberos Roberto Giordano en este difícil momento».
Su vínculo con el cuartel fue tan estrecho que llegó a ser la madre de dos hombres que marcaron la historia de la institución: Raúl y Roberto Giordano, ambos ex jefes de Bomberos que lideraron en épocas cruciales para el desarrollo del distrito.
Los restos de María Esther estarán siendo velados hoy en la Cochería Bressani, frente a la estación (Int. Manny 775), en el horario de 08:30 a 16:00 hs.

Como cierre, cabe destacar que, sin dudas, María Esther Costa quedará para siempre como una guardiana del cuartel. Su cercanía, su cariño y el inmenso respeto que le profesaban todos los efectivos la convirtieron en una figura central de la familia bomberil. Su calidez humana y su incansable espíritu de colaboración no serán olvidados por la comunidad que hoy la llora y la honra.



