El medio digital Urgente24 señala que sólo un pino en Estados Unidos supera esa cifra, según las investigaciones disponibles hasta la fecha y datos recogidos por métodos científicos rigurosos.
Este impresionante ejemplar de la flora chubutense habita en el Parque Nacional Los Alerces, un territorio de 260 mil hectáreas situado cerca de la ciudad de Esquel. En 2018, la UNESCO declaró esta área como Patrimonio Mundial de la Biodiversidad, reconociendo la importancia de preservar ecosistemas que albergan vida tan antigua.
Urgente24 relata que llegar hasta su base no es una tarea sencilla, y esa dificultad geográfica funciona como un escudo natural. El acceso requiere una combinación de navegación por lagos y senderismo a través de bosques milenarios, lo que ha mantenido al ejemplar a salvo de la intervención humana masiva durante siglos.
La extraordinaria longevidad de este alerce –explica- no es una casualidad biológica, sino el resultado de su adaptación al rigor del entorno.
En los suelos pobres en nutrientes de la cordillera y bajo climas extremos, estos árboles crecen apenas un milímetro por año. Esta parsimonia permite que su madera se vuelva extremadamente densa y resistente a plagas y pudrición.
De hecho, el “Alerce Abuelo” es el principal atractivo del parque y un símbolo de por qué es vital fortalecer políticas de conservación en Argentina. Si se perdiera un ejemplar así, harían falta otros dos milenios para que la naturaleza produzca otra madera comparable en tamaño y edad y en valor patrimonial.
Las autoridades locales exigen que quienes visitan el Parque Nacional Los Alerces deben respetar las normas, informarse y optar por turismo responsable para no perjudicar al “Alerce Abuelo” ni al ecosistema.
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