
El Sistema Penitenciario de Guatemala ejecutó este jueves un operativo de alto impacto en la cárcel de Puerto Barrios, en Izabal, que incluyó requisas focalizadas, destrucción de infraestructura no autorizada y el traslado de 34 presos considerados de alta peligrosidad, con el objetivo de recuperar el control interno y reducir la capacidad operativa de estructuras criminales que, según las autoridades, han operado desde ese centro y en el departamento.
El despliegue dejó como resultado el decomiso de 55 teléfonos y 14 televisores, además de licor y droga, de acuerdo con información difundida por el Sistema Penitenciario. La operación también contempló el envío de reclusos a las granjas penales de Pavón, Canadá y Cantel.
El director general del Sistema Penitenciario, Jorge López Dellachiessa, informó que las diligencias se realizaron con apoyo de la Policía Nacional Civil, la Fuerza Élite del SP y el Ejército de Guatemala. Según explicó, la intervención respondió a tres líneas de acción definidas para el Centro de Detención Preventiva para Hombres de Puerto Barrios.
La primera consistió en requisas por sectores para localizar y decomisar objetos ilícitos. La segunda se centró en la demolición de construcciones detectadas sin autorización dentro del recinto, como parte del control territorial penitenciario.

La tercera línea de acción estuvo orientada a afectar a las estructuras criminales que, según las autoridades, mantenían operaciones desde el sistema penitenciario y en Izabal. Dentro de ese componente se concretó el traslado de 34 privados de libertad catalogados como de alta peligrosidad.
López Dellachiessa dijo que la intervención buscó “realizar requisas focalizadas por sectores para extraer ilícitos”. También señaló que “como parte del control territorial penitenciario, se está destruyendo infraestructura no autorizada” y que las autoridades desarrollaban “acciones estratégicas para impactar en estructuras criminales que han operado desde cárceles y en el área de Izabal”.
El párrafo central del operativo es este: las autoridades ingresaron al penal de Puerto Barrios, decomisaron objetos prohibidos, destruyeron edificaciones no autorizadas y redistribuyeron a 34 reclusos a otros centros para debilitar estructuras delictivas dentro y fuera de la cárcel.

En una comunicación difundida en sus redes, el Ejército de Guatemala informó que, en coordinación con la Policía Nacional Civil y personal penitenciario, participó en una requisa en el Centro de Rehabilitación Penal de Puerto Barrios donde fueron localizados 57 teléfonos celulares, cuatro chips, una memoria micro SD, una memoria USB, dos paneles solares, tres radios y cuatro cargadores para radios.
El reporte militar agregó 14 televisores, dos estatuas de yeso de la Santa Muerte, 18 ventiladores, 724 cajetillas de cigarrillos, 16 bocinas, 120 objetos punzocortantes, 430 encendedores, 57 extensiones eléctricas, 88 cables para cargar teléfono, un sistema de audio, 320 monedas de 25 y 50 centavos, un sistema de aire acondicionado y un router de Internet.
La institución también indicó la incautación de 13 botellas de licor clandestino, cinco botellas de ron marca Venado, seis toneles de licor fermentado tipo cucha y 62 bolsas del mismo licor. En materia de drogas, el inventario incluyó nueve paquetes de posible marihuana, 83 cigarrillos de posible marihuana, 78 bolsas pequeñas de posible marihuana, 43 puros de posible marihuana, tres bolsas medianas de posible cocaína, 70 colmillos de posible cocaína, 200 bolsas pequeñas de cocaína, 16 pastillas de metanfetamina, 30 piedras de posible crack, ocho blísteres de papeles para posible uso de droga y cuatro pesas.
El Ejército añadió que durante la operación fue destruido un rancho VIP utilizado para fiestas. La institución militar sostuvo que estas acciones contribuyen a prevenir hechos ilícitos, fortalecer la gobernabilidad del sistema penitenciario y mantener el orden en los centros de privación de libertad.
Las autoridades también indicaron que, mientras se desarrolló el despliegue, se buscaron armas de fuego que, según información de inteligencia, podrían permanecer ocultas dentro de la penitenciaría. El Sistema Penitenciario señaló que los objetos decomisados serán destruidos conforme a los protocolos establecidos.



