Las constantes crecidas del río Uruguay provocadas por el fenómeno El Niño volvieron a exponer la fragilidad de la frontera entre Argentina y Brasil. Frente a las inundaciones que anegan zonas urbanas, paralizan el comercio y cortan el tránsito en la región, la construcción del puente internacional entre Alba Posse y Porto Mauá cobró un impulso decisivo para garantizar una conexión terrestre permanente.



