El consumo de carne vacuna atraviesa un escenario de retracción y la situación es mencionada por el sector como un factor que impide la actualización en los precios. A la par, los comerciantes enfrentan un constante incremento de costos debido a las subas continuas de los servicios como la luz y, también, de los alquileres.
En diálogo con Radio Universidad, el carnicero e influencer Marito Laurens aseguró que “la carne no viene aumentando hace un montón porque no hay ventas”. Ante esa situación, relató que se movilizó con reparto de folletos como “en la vieja escuela” y que juegan “constantemente con las ofertas”.
A su vez, hizo hincapié en el esfuerzo que se pone en el negocio. “Acá la vengo remando en dulce de leche. Vos podés ver que la carnicería es hermosa y todo lo que quieras, pero no hay nadie y estoy en el centro de Ituzaingó. Entonces, es jugar con las promociones, y el comerciante le tiene que meter. Son muchas horas las que le tenés que dedicar”, reflexionó el influencer.
Por otro lado, desde su mirada como comerciante con más de 17 años de trayectoria señaló que en los últimos años se observaron transformaciones en la modalidad y la manera en la que se compra. En la misma línea, opinó que en la estrategia de comprar una media res para ahorrar no se considera que hay una pérdida en kilaje por la grasa y el hueso.
Entre promociones, aumento de costos y salarios bajos
Para enfrentar la caída del consumo, Laurens explicó que muchos negocios apelan a descuentos en pollo, picada, milanesas o cortes económicos. Además, destacó la importancia de sumar herramientas como el reparto a domicilio y una atención personalizada para fidelizar a los clientes.
En relación a las dificultades de los comerciantes, detalló que no solo se trata de afrontar la baja de las ventas, sino también los aumentos en servicios, alquileres e insumos, que representan costos que años atrás tenían una incidencia mucho menor sobre la actividad cotidiana.
Por otra parte, planteó que muchos empleados del sector perciben salarios insuficientes y advirtió que la pérdida de poder adquisitivo repercute directamente en los niveles de consumo. «Si todo se lo llevan los que están más arriba, siempre quedamos bajando la cabeza y ahí es donde se complica», expresó.
Por último, el carnicero se refirió al impacto de las redes sociales en relación a la polarización de ciertos cortes que antes tenían menor demanda. Según Laurens, la difusión en redes sociales y la moda gastronómica influyeron en el encarecimiento de algunos productos como la entraña, que históricamente eran considerados opciones más accesibles dentro del mostrador.



