Joaquín Ibáñez no quiere que nadie lo despierte del sueño que vive desde su llegada a Almirante Brown. Dos goles marcados en dos partidos -en poco más de 40 minutos en cancha- y un par de victorias que lo catapultaron a la cima de la tabla.
Como contra Racing de Córdoba, el Pulga hizo delirar a los hinchas aurinegros en el 2-0 ante Ciudad Bolívar. Otro ingreso desde el banco de suplentes y otra corrida de contragolpe para sellar un triunfo del Mirasol. “La verdad es que estoy viviendo una locura”, resumió.
“Desde la semana pasada estoy en un sueño. Esto es increíble. Se lo dedico a mis viejos y a mi hermano que me bancaron desde el primer día. Fue un pelotazo, Javi (Martínez) me la pasó y cuando definí y vi que entró al arco no lo podía creer. Se me está dando y estoy contento por eso”, celebró Ibáñez.
El futbolista, de 22 años, llegó a préstamo de Independiente Rivadavia de Mendoza por expreso pedido del DT aurinegro, Andrés Montenegro. Sin haber debutado en la Lepra mendocina, el extremo derecho sueña goles y los convierte. Y no quiere que nadie lo despierte…



