El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, intentó tomar distancia este miércoles de la crisis en el Supremo Tribunal Federal, en cuyo centro está el juez Alexandre de Moraes por su relación con un banquero, ante el desgaste que esto causa en la campaña, mientras Flávio Bolsonaro criticó al magistrado vinculándolo con el mandatario.
Lula abordó la crisis después de la turbulenta sesión celebrada el martes en el Plenario del Supremo, asunto que hoy continuaba dominando la agenda de los medios y los comandos de las campañas electorales a 18 días de los comicios.
«Aquel debate en televisión que vi no es correcto. Estoy indignado porque la sociedad brasileña no merece esto (….) La Suprema Corte no puede tener su vida manchada», aseguró en una entrevista concedida en la residencia oficial en Brasilia el mandatario y aspirante a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT).
Durante la sesión del martes hubo cuestionamientos contra Moraes por las decenas de comunicaciones y un contrato de 24 millones de dólares con Daniel Vorcaro, el dueño del Banco Master que está preso en Brasilia por ser el responsable de la mayor estafa de las últimas décadas, superior a los 10 mil millones de dólares.
A la par, la audiencia del martes tuvo cruces acalorados y se hicieron imputaciones a otros jueces que habrían recibido dinero oriundo del mismo Vorcaro.
Lula, tenido por aliado del juez De Moraes, dijo hoy que las investigaciones sobre el escándalo del financista Vorcaro tienen que llegar a fondo.
«Todo aquel que cometió un error en cualquier área tiene que ser juzgado, con un juzgamiento justo, con derecho de defensa, pero si alguien cometió un delito tiene que pagarlo, eso vale para mí, para Alexandre de Moraes», señaló.
Al ser cuestionado por su afinidad con Moraes, Lula volvió a tomar distancia, al afirmar: «Yo no era presidente cuando Alexandre de Moraes fue designado para ser juez del Supremo».
Ni el presidente ni su asesor de imagen, Sidonio Palmeira, ignoran que la proximidad con Moraes es negativa para acumular votos hacia el 4 de octubre.
Una encuesta reciente de Datafolha indicó que el 62 % de los electores apoya impeachment o salida temporaria del cargo de Moraes.
Pero a pesar de los cuestionamientos, Lula rescató algo que, para él, es una faceta positiva de De Moraes: su actuación en el juicio por intento de golpe de Estado.
En ese sentido, el jefe del PT declaró que el magistrado, con fama de implacable, prestó «grandes servicios» a la democracia en el proceso finalizado en setiembre de 2025 con la condena al expresidente Jair Bolsonaro, padre del candidato opositor Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL).
Esa postura de Moraes al ordenar la «detención» del exmandatario es lo que causa la «bronca» de Flávio Bolsonaro, opinó Lula.
Entretanto, Flávio Bolsonaro avanzó sobre ese mismo tema este miércoles durante una gira proselitista, donde señaló que Lula y Moraes son una y la misma cosa, y ambos afectan a la «democracia».
«Hoy, quien vota por Lula está votando por Alexandre de Moraes», afirmó Flávio Bolsonaro.
El joven senador de 45 años dijo no tener dudas de que él será el próximo presidente de Brasil, dado que está creciendo en las encuestas y que el «comando» del país está a la deriva, con un Lula descocertado.
En ese contexto aseguró que, luego de llegar a la Presidencia, en enero del año que viene, nombrará a cinco miembros del Supremo Tribunal y acabará con la era Moraes.
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