Bloomberg Línea — Premios Verdes, un movimiento nacido en 2013 en Ecuador para conectar proyectos que impulsan soluciones sostenibles en Latinoamérica y el Caribe, celebrará su undécima edición del 19 al 22 de octubre en Ecuador.
Más de 22.000 proyectos provenientes de 53 países se han inscrito a Premios Verdes desde su creación, aunque su modelo va más allá de una ceremonia de premiación.
La iniciativa integra convocatoria internacional, evaluación técnica, fortalecimiento de capacidades, mentorías, visibilidad, conexiones estratégicas y espacios para acercar soluciones tanto al sector público como al privado.
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En la edición 2026, hubo 2.087 de 29 países, y 52 de ellos son finalistas en diez categorías, entre las que sobresalen agricultura, agua dulce, comunidades resilientes, economía circular, entre otras.
Ecuador (11), Colombia (10) y México (7) son los países con más finalistas.
Bloomberg Línea conversó con el presidente de Premios Verdes, Gustavo Manrique, exministro de las carteras de Ambiente y Relaciones Exteriores de Ecuador, reconocido como uno de los 100 líderes más influyentes en cambio climático de América Latina.
El avance de la región en soluciones ambientales, la diversidad latinoamericana como moneda, los obstáculos de los emprendimientos verdes y los países que lideran la innovación en esta materia, sobresalen entre los temas de conversación:
Bloomberg Línea: Después de más de una década de Premios Verdes, ¿qué ha cambiado en la forma en que América Latina está en busca de soluciones a sus problemas ambientales y sociales?
Gustavo Manrique: Que América Latina le ha dado una señal al mundo: ya no es un lugar que se narra desde la problemática únicamente, sino que se está empezando a narrar desde las soluciones.
Prueba de ello son más de 22.000 proyectos que han pasado por Premios Verdes, en donde América Latina ha demostrado que es tan rica como cualquier país rico del mundo, con la diferencia de que nuestra moneda se llama biodiversidad y el desafío está en que la valoren viva.
BL: ¿De qué manera la diversidad está funcionando como moneda en la región?
GM: Hay dos ejemplos de conversión de deuda por naturaleza que ha hecho Ecuador, los dos más grandes del mundo. Uno fue por US$1.600 millones para conservar Galápagos y otro de US$1.500 para conservar ríos de agua dulce en 18.000 km en la Amazonía.
Entre los dos mecanismos financieros, estamos hablando de US$3.100 millones que ahorraron en deuda soberana US$2.000 millones. En el uno, dejando los peces debajo del agua dentro de la reserva de Galápagos, y en el otro, protegiendo 11 de las 14 nacionalidades indígenas del Ecuador con sus corredores biológicos.
América Latina está entendiendo que su patrimonio, su riqueza acumulada, es ese activo biológico.
BL: Y concretamente en el emprendimiento sostenible de la región, ¿qué ha cambiado desde 2013, cuando comenzó la entrega de los Premios Verdes?
GM: Esta iniciativa nació porque el 85% de los emprendimientos sociales y ambientales en la región quebraban en el primer año por falta de contactos, planeación estratégica y falta de acceso a recursos. Y el 10% quebraban en el segundo año por las mismas razones.
Ahora, según un estudio hecho por una firma auditora de reputación internacional, el 71% de quienes han pasado por el programa de fortalecimiento de Premios Verdes sigue vivo más de dos años.
Le dimos la vuelta a la realidad, pasando de 95% de quiebras en 24 meses a 71% de proyectos que siguen vivos.
BL: ¿Cuáles son los principales obstáculos que está enfrentando el 29% de los proyectos que mueren?
GM: El acceso a capital. Premios Verdes tiene un programa de fortalecimiento durante todo un año y el 80% de los proyectos necesita capital. En la muestra nuestra, la gran mayoría necesita poco capital, necesita un empujón para una pequeña materia prima o contratar dos plazas más de trabajo. Pero no lo tiene.
Te diría que el acceso a financiamiento desde la edad que tienes, tu experiencia, los años que lleva creada la empresa, los colaterales que necesitas y los flujos de caja es casi nulo.

Gustavo Manrique, de Premios Verdes: “La moneda de América Latina se llama biodiversidad y el desafío está en que la valoren viva”.Gustavo Manrique, presidente de Premios Verdes.
BL: ¿Son poco atractivos los emprendimientos sostenibles para el sector financiero?
GM: Creo que es necesario educar al sector financiero. Un productor de cacao, café, palma, caucho… necesita un certificado de libre deforestación para ingresar al mercado de la Unión Europea. Para esa certificación necesita tener una metodología e invertir. Pero si va al banco y el banco no entiende que el financiamiento que necesita es un tema de supervivencia, no lo va a financiar. Necesitamos un sistema financiero que entienda y se sensibilice con la problemática.
Creo que también se necesitan entornos de networking y rondas de negocios para escalar. Necesitas un ecosistema en que los proyectos se visibilicen.
BL: Más allá del sector privado, ¿hay voluntad política en los países para impulsar economías sostenibles?
GM: Sí, China está trabajando en el Gross Ecological Product (GEP) o Producto Ecológico Bruto, porque entendió que todos los recursos, ya sea por producción o extracción, vienen de la naturaleza. El GEP es el pasivo ambiental que te costó generar tu riqueza, y si tienes ese pasivo, lo debes restaurar. Y en la Unión Europea tienen el Pacto Verde, donde debes tener características en el consumo de energía renovable y en los empaques.
En la región tenemos casos como Ecuador, que le está apostando, con sus defectos y virtudes, a la sostenibilidad. El país ha crecido casi 400% en la protección de reservas hídricas en los últimos cinco años y 42% en las reservas marinas y terrestres. Y ha liderado los dos canjes más grandes de naturaleza en el mundo.
BL: Volviendo al tema de los Premios Verdes, en esta edición Ecuador tiene 11 finalistas; Colombia, 10, y México, siete. ¿La distribución de los finalistas está retratando dónde hay mayor innovación ambiental a nivel regional o simplemente estos países tienen mayor participación dentro de los premios?
GM: Es una combinación de todo y te agradezco la pregunta porque me tomó tiempo entender que los Premios Verdes son la radiografía socioambiental de la política pública de América Latina. Y la política pública permea al sector privado.
En las 11 ediciones, Colombia ha liderado la lista de los 500, la de los finalistas y la de los ganadores, así como las inscripciones. Y es porque desde 2014 tiene una política pública que se llama Negocios Verdes, que ayuda a capacitar, empoderar y fortalecer a los emprendimientos de este tipo.
Cuando tú tienes esta cadena de valor con el Gobierno permeando con políticas públicas, se expresa el sector privado.
BL: En países como Colombia y Ecuador, el crimen organizado puede dificultar la ejecución de iniciativas sostenibles y desincentivar la inversión privada en algunos territorios con potencial, ¿qué hacer?
GM: A esta pregunta la gente respondería: “Necesitamos más militares y policías”, Pero la cuestión es: ¿cómo competimos con las riquezas del narcotráfico o de la minería ilegal? Porque cuando tú tienes 100, los cárteles tienen 1.000. Y tú tienes un marco jurídico que debes respetar, ellos no.
Un primer paso es valorar los recursos naturales. Las Naciones Unidas ya identificaron 38 servicios ecosistémicos que puedes valorar económicamente en dólares, como la purificación del agua y la polinización de las abejas.
Si tú tienes las valoraciones, ya las puedes llevar a los estados financieros. Digamos que tienes una propiedad en la que puedes ofrecer siete de los 38 servicios sistémicos en, por ejemplo, US$3 millones.
Entonces, si es que creas una empresa exclusivamente de recursos naturales y la registras en cualquier bolsa de valores del mundo, como lo está promoviendo un grupo Intrinsic Exchange Group, puedes movilizar los recursos en toneladas de billetes para competir con las economías ilegales.
Solo cuando le pongas el valor económico a la naturaleza, va a dejar de llegarles únicamente filantropía y les va a llegar dinero de la gente que quiere ganar dinero protegiéndola.
El concepto es valorar recursos naturales desde una perspectiva económica, registrarla en el mercado de valores y que la gente en el mundo entero compre acciones de la Amazonía, sin que el dueño de la tierra pierda la titularidad del negocio, sino que quien compra las acciones gana el upside de que ahora vale más porque está mejor que antes.
BL: El ranking 500 de los Premios Verdes 2026 revela que el 33,6% de los proyectos corresponden a economía circular, ¿por qué?
GM: Porque hay una necesidad insatisfecha. El consumidor final está valorando que los productos tengan esos atributos, ha entendido que todo viene de la naturaleza y está dispuesto a hacer un pago extra por productos con materias primas de la transformación del residuo.
BL: ¿Es decir que la región tiene potencial en este aspecto?
GM: Totalmente. Suecia es el país número uno del mundo en gestión del residuo; solo entierra el 1% en el relleno sanitario. Al otro 99% le vuelve a dar una segunda vida en el mismo o en otro producto.
Por el otro lado, en este continente, según el reporte de Geo Environmental Index, Ecuador es el país número uno de América Latina en reciclaje de desechos sólidos y solo recicla el 12%.
BL: ¿Por qué llevar la semana de sostenibilidad a Cuenca? ¿Qué quieren mostrar desde Ecuador al resto de Latinoamérica?
GM: Que las soluciones se construyen hoy desde Latinoamérica. Que la región tiene muy buenas propuestas, solo que necesitan una ventana, una vitrina, una luz, una cámara, un contacto, un mercado, un dólar. Nosotros estamos liderando ese encuentro.
Creemos que hay vastos encuentros en el sector público, como la COP de Biodiversidad y del Cambio Climático. Pero son puras alfombras azules, donde muy poca gente logra entrar. Nosotros estamos abriendo a un segmento que necesita más ayuda, que necesita la última milla para cruzar el valle de la muerte del emprendimiento. Eso hacemos en Premios Verdes de manera gratuita hace 11 ediciones.
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