Milei llega a 2027 con tres ventajas según La Nación

Un análisis político plantea que, pese a las deudas pendientes en actividad, salario real, empleo formal y consumo, el Presidente conserva ventajas frente al kirchnerismo y al macrismo residual. Entre ellas, claridad de modelo y vocación de poder.

Un análisis político sostiene que Javier Milei avanza hacia el año electoral con tres ventajas competitivas, a pesar de que el nivel de actividad, el salario real, el empleo formal y el consumo siguen entre las deudas pendientes de su modelo. La falta de una oposición con chances de ganar, tanto en la dialoguista como en la más dura, es la respuesta obvia, pero no la única.

La comparación se hace frente al kirchnerismo y al macrismo residual. Según esa lectura, el Presidente ofrece algo poco habitual: claridad de modelo y vocación de poder.

La primera ventaja es el dogmatismo de su narrativa económica, que se traduce en una propuesta clara para el votante. Este lunes, en una entrevista radial, Milei usó el anuncio del Premio Nobel de Economía a Robert Hall y Michael Woodford, por su trabajo sobre «los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica», para reforzar la legitimidad de su modelo. Dijo que lleva adelante una estabilización macroeconómica con componentes microeconómicos y afirmó: «Yo fui profesor de microeconomía durante veinticinco años. Si hay alguien que sabe de microeconomía, soy yo».

Ante el periodista que le planteó que a él «mucho la micro no le gusta», respondió: «No es cierto. En lugar de hacer una macroeconomía berreta como hacen los economistas argentinos, yo hago equilibrio general intertemporal». El mensaje fue una respuesta a la oposición y también a Patricia Bullrich, que desde dentro del Gobierno presiona por una corrección neodesarrollista. Tras el encuentro de dos horas y media con Bullrich el jueves pasado, trascendió una línea: «El modelo no se rompe». Desde Casa Rosada también se filtra otro mensaje que Milei suele ratificar en público: «No voy a entregar las ideas por el resultado electoral».

La segunda ventaja es la voluntad política férrea de su modelo personalista: la centralidad de Milei en La Libertad Avanza funciona como escudo de los lineamientos de su gestión, algo que el kirchnerismo, fragmentado por la disputa por la conducción, no puede mostrar. «Tenemos una relación simbiótica con Toto Caputo; es literalmente simbiótica», dijo Milei para describir su vínculo con Luis Caputo y disipar las versiones sobre su salida del Ministerio de Economía. Agregó: «Nadie cuestiona a Caputo porque es mi política».

Aparece así una especie de «Toto es Milei», que ratifica el rumbo y deja claro el peso de la autoridad presidencial. También surge una pregunta de cara a la próxima elección: si «Toto es Milei» puede correr la misma suerte que «Adorni es Milei», consigna de la elección porteña de mayo de 2025 que mostró que el tiempo puede ser implacable con las certezas políticas y que hay figuras que son fusibles cuando las crisis los tocan de cerca.

En el kirchnerismo, en cambio, reina la falta de «conducción», en lenguaje peronista. Milei se refirió a Alberto Fernández como «Albertítere», y el propio Fernández dijo el lunes que Cristina Kirchner «era una vicepresidenta con un peso muy importante», pero que se encontraba con un presidente que no compartía todas sus miradas. Según el análisis, el kirchnerismo puede alinearse para recuperar el poder, pero hay más dudas de que esa disciplina se sostenga si gobierna. En el macrismo, en tanto, las propuestas económicas no logran diferenciarse del mileísmo, que las digirió.

La tercera ventaja es el tiempo. Con tres años de gestión, o casi cuatro cuando llegue la hora de votar, el aporte de Milei a la crisis estructural todavía está en discusión, frente a los años y oportunidades de gobierno que tuvo el kirchnerismo. La evaluación oscila entre el «ya» y el «apenas»: si el kirchnerismo tuvo dieciséis años para demostrar la ineficacia de su modelo, el planteo es por qué no darle a Milei algo más de tiempo. El análisis advierte que esa apuesta requiere otra intertemporalidad: la del apoyo electoral.

El planteo se da en un contexto en el que el Gobierno reunirá a la mesa política para frenar a la oposición en el Congreso y avanzar en las negociaciones con gobernadores.

En paralelo, en la Ciudad, Jorge Macri evalúa no separar las elecciones porteñas de las nacionales. Según dijo, «es probable que sea al mismo tiempo».

Desde Vive multimedio digital de comunicación y webs de ciudades claves de Argentina y el mundo; difundimos y potenciamos autores y otros medios indistintos de comunicación. Asimismo generamos nuestras propias creaciones e investigaciones periodísticas para el servicio de los lectores.

Sugerimos leer la fuente y ampliar con el link de arriba para acceder al origen de la nota.

 

Julieta Prandi confirmó su separación de Emanuel Ortega a un mes de casarse

La modelo y conductora lo anunció en Instagram, a seis años del inicio de la relación. En su mensaje...

La ANMAT prohibió la venta y el uso de una marca de lavandina

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió el "uso, comercialización, distribución y publicidad en todo...

Roció un auto con nafta e intentó prender fuego una estación de servicio en Merlo

Momentos de pánico se vivieron en una estación de servicio del barrio Pompeya de Merlo, cuando un joven de...
- Advertisement -spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí