Las graves alteraciones del servicio que lleva sufriendo la línea Llobregat-Anoia de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) desde el martes se mantendrán, como mínimo, hasta la semana que viene. Los técnicos de FGC y del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) están trabajando en la reparación de la fisura abierta en el túnel ferroviario del Gornal, por donde circulan los trenes de FGC, justo en el punto donde pasa por encima una vía de Adif.
Aunque el balasto caído procede de una vía de apartado de la línea del Garraf cercana a la estación de Bellvitge, su reparación obliga a ocupar más espacio. Para no afectar también al servicio de Rodalies, los trabajos se limitan a la franja nocturna, lo que alarga el tiempo de resolución y la afectación a los usuarios de FGC, cuyos trenes circulan por vía única entre Europa Fira y L’Hospitalet Avinguda Carrilet. Los trenes de Igualada y Manresa solo llegan hasta esa estación, donde los pasajeros son derivados hacia la línea 1 de metro.
Aunque las primeras investigaciones apuntan a la responsabilidad de Adif, ayer hicieron una comparecencia conjunta FGC y el gestor de infraestructuras con el que deberá convivir la operadora pública catalana cuando entre a operar la R-Aeroport y Rodalies de Lleida. Ambas partes evitaron culpar al otro, dijeron que las causas del incidente se están investigando e incluso el director de FGC Operadora, Oriol Juncadella, habló de “coordinación absoluta” entre ambas partes.

Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l’Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local



