En medio de la jornada por el coloquio de Idea, Ámbito charló con el CEO de Amcham Alejandro Díaz y abordó diversos temas relativos a la vida económica y política, el rumbo del Gobierno, las relaciones con Estados Unidos y una posible eliminación de las PASO. Además, reconoció que ve un panorama «de difícil predicción» en el Congreso de cara al final del 2026 y advirtió sobre una posible remoción del RIGI ante un escenario con cambio de gestión.
A.D.: Son dos preguntas de respuesta no muy corta. La vida económica es muy dispar y heterogénea. Depende un poco el sector en que se encuentre, incluso en algunos puede ser que las compañías tengan velocidades diferentes. Hoy estamos viendo una situación de clara no-homogeneidad en el desarrollo de la economía per se, cuando vas a la micro. La macroeconomía está donde debió haber estado probablemente hace 40 años atrás y vamos en el rumbo correcto, a nuestro entender. Ahora, eso no quiere decir que desde la micro no haya sectores donde la recuperación no se da en los indicadores que uno hubiera esperado probablemente hace un año atrás. En lo político, estamos a un año del proceso electoral donde va a depender obviamente de múltiples factores, desde qué tipo de elecciones va a haber, si habrá o no PASO, cuáles van a ser los candidatos que se van a manifestar y las plataformas que se van a presentar como alternativas para el 2027.
A.D.: No, creo que no, primero porque en este gobierno de la administración Trump no utilizó el Congreso americano como palanca de decisiones, tanto a nivel bilateral como general. Y lo vemos en la confección de actas ejecutivas, que serían los decretos para nosotros, donde el tema arancelario es el mejor ejemplo, donde nunca recurrió al Congreso para validar su estrategia. Eso no debería cambiar y tampoco la relación con Argentina. Probablemente haya sido una relación inédita en términos de la magnitud y el impacto de los últimos 30/40 años.
P: ¿Qué es lo que interpreta Amcham como importante? ¿Cómo sigue la negociación por patentes y comercio bilateral?
A.D.: Nosotros creemos que el tema que el Gobierno tiene que abordar es el de la competitividad. Patentes lo está resolviendo, quedan algunos temas puntuales en especial para el sector del agro. Pero en general hubo un avance sustancial con la remoción de los criterios de patentabilidad farmacéuticos y del agro. El Gobierno está dando los pasos que obviamente eran requerimientos no arancelarios. Pero la competitividad es un tema desafiante y hay que ver cuáles son los motores que permitan la recuperación, especialmente en los sectores sensibles. Y luego cómo se trabaja a mediano plazo en las desafíos u obstáculos que la economía argentina tiene en la micro, que básicamente es infraestructura, costo argentino y el desarrollo de las nuevas tecnologías aplicadas a la industria y a los sectores claves.
Díaz sostuvo que desde Amcham creen que el Gobierno debería abordar la competitividad.
P: ¿Y el costo argentino cómo es visto? ¿Como el costo tributario o como de lo que hoy ocurre con los salarios?
A.D.: Es una buena pregunta. En realidad es una combinación, pero yo te diría hoy más la carga tributaria que es uno de los factores determinantes. Después tenés sectores donde también la logística cumple un rol muy importante en términos de costos. Hoy Argentina tiene un porcentaje de los más altos de Latinoamérica con respecto al costo per se en la utilización excesiva a nuestro juicio de camiones, porque hay una subutilización de los trenes. Por ahí es por ahí es muy importante las nuevas licitaciones que se hicieron en Hidrovías y la nueva licitación que va a haber con el Belgrano Cargas. Hay que trabajar en infraestructura vial, de ferrocarriles, para mejorar la logística, que es uno de los grandes inconvenientes del costo. Y en cuanto a los temas sociales/laborales, tenemos una nueva ley, viendo cómo evoluciona, donde el riesgo no es tanto el costo per se, sino el nivel de contingencia o la litigiosidad de los despidos. Eso en una Argentina que hay sectores que no están creciendo, cuán litigioso es el destino y cuál es el rol que cumple la justicia laboral es determinado.
P: Y en esta cuestión, ¿creen que cambió algo en cuanto a la seguridad jurídica que ofrece Argentina tanto con el RIGI como con ciertos fallos que ha dado la Corte Suprema de Justicia, ciertas señales?
A.D.: No tengo duda. El RIGI le da una sustentabilidad de reglas de juego, pero podemos decir que Argentina un Gobierno futuro puede remover el RIGI, pero hay derechos adquiridos. La Corte Suprema ha demostrado, con la decisión de esta semana, que removió los obstáculos que tenía en el decreto 70 para la compra o el cupo de compra de extranjeros en tierras argentinas, que es una discusión que se planteó en el Congreso de la Nación y que tuvo una resolución. O sea, la Corte está tratando a partir de una aproximación, creo que jurídicamente correcta, de interpretar que el modelo de Argentina tiene que cambiar y la justicia tiene que jugar un papel importante.
P: ¿Cómo observan al Congreso y al comportamiento que va a tener de acá a un año, a la elección? ¿Observan que va a haber algo lineal, saltos, volatilidad?
A.D.: Lineal difícilmente ocurra, porque estamos viendo que cada uno de los proyectos requiere un análisis específico, dependiendo cuál es el apoyo o no que el Gobierno tiene de la oposición dialoguista. Creo que va a ser un común denominador: lo estamos viendo en sesiones que no se pueden realizar porque no tienen quórum, proyectos que se ralentizan porque no tienen aprobación o los votos necesarios. Yo creo que vamos a encontrar un escenario -por lo menos este año, de acá al final de las actividades legislativas 2026- de difícil predicción, de qué va a poder salir o no. Igual los resultados fueron excelentes en el 2026 hasta la fecha. El 2027 es un año electoral, donde históricamente el Congreso argentino funciona muy poco y ahí van a ver realmente si el Ejecutivo puede seguir apalancando, a partir de los acuerdos con gobernadores, de una aceleración de un proceso que normalmente en elecciones, de medio término o presidenciales, lentifican la aprobación de de leyes.
Díaz reflexionó sobre un escenario «de difícil predicción» en el Congreso hacia el final del 2026.
P: ¿Se podrían cambiar las reglas de juego de acuerdo a las PASO, por la generación de expectativas?
A.D.: Yo no soy político, pero la eliminación de las PASO, a mi juicio, simplifica y posterga un poco el proceso electoral. Esa postergación ayuda a que se vayan a resolviendo situaciones que probablemente si hay una PASO empiezan a influenciarse previamente más al comienzo del año. Las PASO, que son hoy obligatorias, van a obligar a que el efecto de la política incida más rápidamente en la economía. Estoy hablando de lo económico, no de lo político. La suspensión o eliminación de las PASO probablemente va a permitir que ese proceso se postergue un poco más, dando tiempo a que los sectores se recuperen y que las inversiones empiecen a fluir.
P: ¿Le hubiese gustado ver en este coloquio la presencia, o con mayor ímpetu, al sector opositor al Gobierno, que también genere cierta confianza en el nivel empresarial?
A.D.: No me corresponde opinar sobre la configuración de la agenda del coloquio. Pero en general hay una contradicción entre que la administración de Milei ha entendido el rol del sector privado como un motor de la economía, pero, si yo me retrotraigo hace 3 años, el motor era el Estado y el sector privado casi era un actor circunstancial. El modelo económico y de país de esta administración hace que la oposición, que de alguna manera está a las antípodas de ese modelo, no se sienta tan confortable en asistir a un evento que claramente es del sector privado.
P: ¿No hay una oposición que haya cambiado y haya tomado ciertas cosas estos últimos años y que le permita construir hacia adelante con una continuidad en base a ciertas políticas públicas?
A.D.: Bueno, hablar de la oposición es una entelequia demasiado grande, ¿no? Pero yo te diría que yo no vi demasiada autocrítica en general. Creo que el argentino no tiene un análisis importante de autocrítica como filosofía cultural, y creo que en este caso lo que hoy es oposición no sé si ha hecho una autocrítica, o al menos no lo he escuchado. Inclusive no me quedó claro cuáles son las propuestas de la Argentina que pretenden en detalle, porque una cosa es definir yo quiero tal Argentina, bueno, está bien, yo puedo Argentina X. la pregunta es cómo llego a esa Argentina. ¿Voy a llegar con las mismas herramientas que de las últimas tres décadas? Y si no son las mismas herramientas que utilicé las últimas tres décadas, ¿cuáles son ellas? ¿Cuál es el modo? ¿Cuál es el cómo? Yo todavía no lo escuché. Al no escuchar el cómo, son simples un direccionamiento de objetivos, que todos fijamos objetivos, pero a mí me enseñaron que los objetivos sin el cómo no sirven.

