El malestar y el miedo se han apoderado de los residentes del barrio «El Bajo». En una entrevista para Radio Fiesta, las vecinas María Carmen Butrón y Yolanda Durante relataron el calvario que viven diariamente debido a la presencia de dos perros —un dogo blanco y un perro negro— que permanecen sueltos en la vía pública y atacan sistemáticamente a quienes pasan por el lugar.
Yolanda Durante, una de las damnificadas, relató con angustia el ataque que sufrió mientras circulaba en bicicleta. Según explicó, la perra la atacó de forma imprevista y la magnitud de la lesión fue tan grave que, al llegar a su casa, notó que su calzado estaba empapado en sangre.
En la sala de primeros auxilios determinaron que la herida requería una intervención de mayor complejidad. «Me pusieron puntos porque fue muy profundo; me dijeron que llegó hasta la grasa», detalló Yolanda. Actualmente, la vecina se encuentra con movilidad reducida y fuertes dolores que le impiden cumplir con sus tareas laborales, a la espera de que le retiren los puntos en las próximas semanas.

«Ya sabemos cuál es»: La inacción de Zoonosis
Lo que más indignación genera entre los vecinos es la respuesta de las autoridades locales. Según el testimonio de Durante, al radicar el reclamo en Zoonosis, los funcionarios admitieron conocer el caso: «Me dijeron que ya sabían cuál era la perra e incluso mencionaron que un niño había recibido 12 puntos por un ataque previo del mismo animal».

A pesar de las denuncias policiales y los reclamos ante el ente municipal, los animales continúan en la calle. Las vecinas aseguran que la propietaria de los canes no asume la responsabilidad y responde con indiferencia o de forma problemática ante las quejas de los damnificados.
Un barrio sitiado por el miedo
María Carmen Butrón, vecina de la misma cuadra, señaló que la situación ha alterado la rutina de toda la zona. Muchos residentes optan por circular en contramano o dar rodeos de varias cuadras para evitar pasar frente a la vivienda donde se encuentran los perros. «A mi hija la corrió el perro blanco y cuando le avisamos a la dueña, nos contestó con evasivas», denunció.

Según los testimonios recogidos, al menos seis personas han sido auxiliadas en el último tiempo tras ser mordidas en ese sector. La comunidad exige una intervención urgente y efectiva de las autoridades para garantizar la seguridad de los peatones y ciclistas que circulan por las inmediaciones de la Escuela Industrial.



