El 20 de mayo de 1936 se funda en Resistencia, la Alianza Civil Territoriana, con el objetivo de promover la provincialización del Chaco y, eventualmente, exigir que el Territorio fuera gobernado por nativos chaqueños o vecinos afincados. Fueron sus gestores Aldo Moro, Juan R. Lestani, Marcelino Castelán, Ildefonso Pérez; Antonio y Alfredo Martina, Guido Miranda, Edgardo Rossi, Mario y Luis Marpegán, Pablo Boschetti, Raimundo Pereno, Carlos Santambroggio, Adolfo Lagerheim y Luis Durmuller, Domingo Baldo y Armando Romagnoli.
Se destaca, en especial, la figura de Juan Ramón Lestani, que en 1940 preside la Junta Provincialista del Chaco. Dos años antes, en 1938, el notable ensayista de Unidad y Conciencia y Por los caminos del Chaco, escribía en el primero de esos libros, que «el Chaco es un gigante que no siente, ni piensa. Para que se oriente, démosle cerebro y corazón: es decir, unidad y conciencia».
Según la ley 1532 de Organización de Territorios Nacionales, para tener legislatura propia se necesitaba una población estable de 30.000 habitantes y 60.000 para la provincialización, estos guarismos fueron tempranamente superados por el Chaco (y también por La Pampa, Misiones, Río Negro y Formosa) y desde 1916 en el caso de la Pampa y desde 1918 en nuestro caso, se habían presentado y se siguió haciéndolo, proyectos para lograr el status de provincia.
Los habitantes de los territorios tenían derechos políticos restringidos, pues no podían participar en las elecciones de autoridades nacionales ni elegir sus propios gobernantes, ya que el gobernador era designado por el Poder Ejecutivo Nacional, con acuerdo del Senado. Duraba tres años en sus funciones y tenía atribuciones muy limitadas, siendo considerado un mero delegado del Ministerio del Interior. Ya en 1918 Enrique Lynch Arribálzaga propulsó la medida en la demanda por la representación parlamentaria con voz y voto en la Cámara de Diputados de la Nación fue una de las más contundentes. Se gestó la reunión en Resistencia de una Asamblea pro representación parlamentaria, en la que participaron periodistas, comerciantes y profesionales.
De ella surgió la Liga Pro Representación Parlamentaria, que se propuso difundir sus objetivos entre la opinión pública del país, lograr la adhesión de otros territorios y crear subcomités en el interior del Chaco. Si bien no estaba contemplada en la ley 1532, sus defensores sostenían que era un mandato constitucional. Se buscó coordinar una acción conjunta de los distintos territorios a través de la Junta Permanente pro representación parlamentaria, organizada en 1922, en Buenos Aires, y presidida por Luis Zuberbühler. En ella, el Chaco estaría representado por Juan S. Mac Lean. La Liga Pro Representación Parlamentaria se opuso a distintas iniciativas que proponían dar voz pero no voto a los representantes territorianos. También solicitó la participación en las elecciones de presidente y vicepresidente, la designación de un gobernador nativo, o que conociera los problemas del territorio y atendiera las aspiraciones de sus habitantes, así como su elección directa y la concesión de mayores atribuciones al cargo, fue un problema tempranamente planteado.
Esta es una parte de la larga lucha de los habitantes territorianos del Chaco que recién tuvo eco en 1951 con la provincialización.
Por Roli Pérez Beveraggi
Memorias de Resistencia



