
Lago Puelo se convirtió este domingo 5 de abril en el centro de la movida dulce de la Comarca Andina durante el primer Festival del Alfajor Patagónico. La jornada cerró con una pieza monumental: un alfajor patagónico de 1.290 kilos y cuatro metros de diámetro, un registro sin precedentes en la Patagonia.
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La gigantesca torta tenía capas de chocolate, frambuesa, dulce de leche y mousse; la estructura se exhibió en la plaza y luego fue cortada para reparto gratuito. Miles de vecinos y turistas hicieron fila por porciones que se acabaron en cuestión de minutos, celebrando la receta local y la exhibición culinaria con entusiasmo.
Cómo fue el podio y quiénes fueron los ganadores
Más de 50 emprendimientos participaron en la competencia y un jurado especializado realizó una cata a ciegas. Entre los evaluadores estuvieron Any César y Kalia Manzue. El premio mayor quedó para Rosa de los Vientos (Esquel); Ajo Negro (Cipolletti) fue destacado en rosa mosqueta y Sabores Salvajes ganó en murra.
Además, el rubro de autor lo ganó La Rada, de Rada Tilly, cerrando un podio que reflejó la diversidad patagónica en técnicas e ingredientes. La presencia de representantes de Chubut, Río Negro y otras provincias potenció el intercambio entre productores artesanales y consolidó un perfil gourmet para el alfajor local.

Cuál es el impacto económico del evento y su futuro en la producción regional
El intendente Iván Fernández valoró el evento como un motor económico para la localidad en Semana Santa: la mayoría de los puestos agotó stock. La Municipalidad ahora planea convertir la convocatoria en una fecha fija del calendario para potenciar la producción regional, generar empleo turístico y fidelizar visitantes durante todo el año.
Los organizadores destacaron el impacto turístico: comercios, alojamientos y servicios locales registraron picos de demanda. El éxito del alfajor patagónico y la feria favoreció la visibilidad de emprendimientos chicos que buscan mercado mayorista y consumidores más allá de la temporada estival, fortaleciendo una cadena productiva que mezcla tradición y propuestas innovadoras.
Con la plaza colmada y el récord registrado, Lago Puelo se puso en el mapa gastronómico patagónico. La experiencia dejó imágenes de vecinos compartiendo porciones y emprendedores optimistas. Los organizadores esperan que la etiqueta alfajor patagónico se convierta en sello regional y que el festival atraiga más visitantes en próximas ediciones.



