La fama puede ser una carga para muchas personas. El caso del actor español Miguel «Miki» Molina, es uno de tantos en los que su vida delante de las cámaras fue difícil de seguir. A sus 63 años cambió por completo, se dedica al campo y se mudó a un pueblo.
Miki Molina Tejedor nació en 1963 en el seno de una familia de artistas. Es el sexto de los ocho hijos del cantante Antonio Molina, también hermano de los conocidos Ángela, Paula, Mónica y Noel, y tío de Olivia Molina. Tiene cuatro hijos de tres distintas relaciones con la actriz Lydia Bosch, la modelo Kirsa van Pallandt y la islandesa Katrin Olafsdóttir.

Dedicó su vida a la interpretación artística, como otros integrantes de su familia. La primera aparición en un largometraje fue en 1980 con la película «Maravillas«, de Manuel Gutiérrez Aragón. Interpretó en el papel a «Miki», sobrenombre que adoptó el resto de su carrera profesional.
Su filmografía incluye clásicos destacados del cine español como «Entre tinieblas» (1983) y «La ley del deseo» (1987), dirigidas por el aclamado Pedro Almodóvar. A esa primera etapa de su carrera le siguió el éxito en series televisivas, donde ganó popularidad. Ya al final de su carrera realizó un proyecto personal como director y actor en «Un tiempo precioso» (2019), donde le rinde homenaje a su padre.
Cómo es la nueva vida de Miki Molina en un pueblo de solo 6 habitantes y dedicado al campo
En una entrevista con el suplemento La Otra Crónica (LOC) del diario español El Mundo, el artista repasó qué lo motivó a forjar su nueva vida lejos de la fama, explicando que «Mi vida tiene otro tiempo«.
A varios años de distancia de la década de los ochenta y noventa (donde se convirtió en uno de los actores más reconocidos), desde los años 2000 que Miki Molina vive alejado del foco mediático, donde supo ser tapa de diversas revistas por sus romances, también con celebridades.
En su repaso por su carrera y nueva vida, Miki asegura estar «afuera del sistema», en un pueblo de seis habitantes donde -literalmente- dice que despierta con el cacareo de las gallinas. El ex actor aseguró que no está en pareja y que está enamorado de su perra border collie, a la que llamó «Alma«.

Cuando se refiere a que está afuera del sistema mediático y del círculo de actuación, Molina asegura que su figura ya no tiene nada que ver con lo que se está haciendo en el medio, que define como que han cambiado la calidad por la cantidad.
Dijo que quiere disfrutar de esta etapa de su vida ya que los 60 años se notan mucho, no solamente en lo físico, sino también en lo mental. Sobre su amor por Alma, puntualizó que saca a la perra todos los días para que juegue con las vacas y que ésta, fiel a su raza de pastores, las reúne a todas.
Por último, contó cómo es vivir en una casa de campo solo y el trabajo que eso lleva y se convierte en un «esclavo» de las obligaciones. Aseguró que siempre tiene que estar haciendo algo de un lado para otro como mover tierras, recoger estiércol para abonar y cultivar, más un montón de tareas. «En este sentido he triunfado. Mi vida no es acelerada, tiene otro tempo«, concluyó.

