
Barcelona
Las entradas y salidas de las rondas y de los túneles urbanos existentes en Barcelona se han convertido en uno de los puntos que más preocupan a la Guardia Urbana y los responsables de movilidad del Ayuntamiento. Tienen el foco puesto en los motoristas –como colectivo que más muertes sufre cada año en accidente de tráfico en la capital catalana– y una caída en esos lugares comporta el riesgo de un fuerte impacto contra el hormigón que separa la vía principal de la incorporación.
La solución pasa por unos amortiguadores de impacto que mejoran la visibilidad de la infraestructura física y reducen las consecuencias en caso de choque. Es un sistema que se puede encontrar en algunas salidas de autopistas italianas y argentinas, pero es la primera vez que se instalará en la trama urbana de alguna ciudad española. Se pondrán seis de ellos antes de finales de año en puntos estratégicos a consensuar en el recientemente creado observatorio de la motocicleta.
Además de diversas salidas de la ronda tanto de Dalt como Litoral, se estudia la posibilidad de instalarlos también en la entrada del túnel de Glòries en sentido Besòs, la entrada del túnel de Lesseps en sentido Llobregat y la entrada del túnel de la ronda General Mitre en sentido Llobregat. En todos esos lugares hay grandes estructuras de hormigón en las que encajaría bien el amortiguador capaz de absorber la energía acumulada en impactos de hasta 50 km/h.
Delineadores y colores reflectantes en las obras
Al margen de esto, también se hará otra prueba piloto para mejorar la visibilidad de elementos urbanos y obras con colores reflectantes y delineadores. Ha habido accidentes especialmente sonados, como el del boxeador Xavi Moya en el cruce de Aragó con Sicilia en el 2023, que se atribuyen a la falta de señalización de un elemento de caucho en un tramo en obras.
La solución planteada por el Ayuntamiento consiste en instalar elementos reflectantes de color amarillo fosforito para mejorar la visibilidad de los bloques New Jersey. Se utilizará por primera vez este verano en las obras de cobertura de la ronda de Dalt en la Vall d’Hebron y se probará también fuera de un ámbito de obras, en la plaza Tetuan.
La teniente de alcaldía de Urbanismo, Laia Bonet, asegura que la voluntad es incorporar como medida habitual tanto la mejora de la señalización como los amortiguadores si superan la prueba piloto.
El doble de zonas avanzadas para motos
Las medidas han sido acordadas en el marco del Observatorio de la Motocicleta, del que forman parte los técnicos municipales, el colectivo de usuarios Motoristes per Barcelona, la patronal de las dos ruedas Anesdor y la asociación de víctimas de accidentes de tráfico P(A)T.
Entre los acuerdos pactados entre todas las partes también se incluye el despliegue de más zonas avanzadas para motos, esos espacios que se reservan delante del semáforo para que se sitúen por delante de los coches. Las 52 actuales –implantadas en los últimos años del gobierno de Hereu– se repintarán. A ellas se les añadirá otro medio centenar, la mayoría en todo el eje de la calle Aragó y la Gran Via.

Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l’Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local



