Belgrano inició este sábado una etapa decisiva de su temporada con el partido ante Independiente Rivadavia de Mendoza por la quinta fecha del Torneo Clausura. Sin embargo, el calendario no da respiro para el conjunto cordobés, que tendrá por delante una serie de encuentros determinantes tanto en el ámbito local como en la Copa Argentina.
El próximo compromiso del Pirata llegará rápidamente. El miércoles 19 de agosto, desde las 19.15, enfrentará a Racing de Avellaneda por los octavos de final de la Copa Argentina, uno de los torneos más atractivos del fútbol argentino por su formato de eliminación directa.
El encuentro será arbitrado por Sebastián Zunino, con Adrián Franklin a cargo del VAR, y se disputará en el Estadio Único La Pedrera, en San Luis. Como ocurre habitualmente en esta competencia, se espera una importante presencia de hinchas celestes acompañando al equipo.
Un cruce con premio importante
El duelo ante Racing adquiere todavía más relevancia por lo que hay en juego. El ganador avanzará a los cuartos de final y se medirá con quien resulte vencedor de la llave entre Boca y Vélez.
Según lo informado, el cotejo entre Vélez y Boca se jugará en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba el 2 de septiembre a las 21.15.
La posibilidad de seguir avanzando en la Copa Argentina representa un incentivo extra para Belgrano, que buscará sostener su protagonismo en ambas competencias.
Vuelta inmediata al Clausura
Tras el compromiso copero, el equipo de Ricardo Zielinski deberá enfocarse nuevamente en el Torneo Clausura.
El domingo 23 de agosto, desde las 17, recibirá a Defensa y Justicia, un rival que habitualmente plantea partidos complejos y exigentes.
La agenda mensual se completará con una visita a Atlético Tucumán. Ese encuentro está programado para el sábado 29 de agosto a las 21.30 y marcará el cierre de un mes cargado de actividad para el conjunto celeste.
El desafío de administrar esfuerzos
Con varios encuentros en pocos días y objetivos abiertos en dos frentes, la administración física del plantel aparece como una de las principales tareas para el cuerpo técnico.
Zielinski deberá equilibrar cargas y rotaciones para sostener el rendimiento del equipo en una etapa que puede resultar determinante para sus aspiraciones. La Copa Argentina ofrece la oportunidad de seguir avanzando en un certamen de eliminación directa, mientras que el Torneo Clausura continúa siendo una prioridad para un Belgrano que busca defender el título.
Agosto, así, se presenta como un examen exigente para el Pirata, que tendrá poco margen de descanso y varios desafíos de peso antes de iniciar septiembre.

