El conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena perdió 1-0 en Chile, pero hizo valer la ventaja conseguida en la ida y se impuso desde los doce pasos para meterse en los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Boca Juniors consiguió el objetivo en una noche de máxima tensión. El equipo de Rodolfo Arruabarrena cayó por 1 a 0 frente a O’Higgins en el estadio El Teniente de Rancagua, resultado que igualó la serie tras el triunfo xeneize por la mínima en La Bombonera. Sin embargo, la clasificación terminó resolviéndose en la definición por penales, donde el conjunto argentino mostró mayor eficacia y selló el pasaje a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El único gol del encuentro fue convertido por Francisco González durante el segundo tiempo, dándole vida al conjunto chileno y obligando a disputar la serie desde los doce pasos. A pesar de la derrota en los 90 minutos, Boca logró mantener la calma en el momento decisivo y terminó celebrando una clasificación muy trabajada.
El equipo argentino tuvo pasajes de buen fútbol, aunque volvió a mostrar dificultades para generar situaciones claras de gol. O’Higgins aprovechó sus momentos, presionó con intensidad y encontró la igualdad en el marcador global gracias a la conquista de González.
En la tanda de penales apareció la personalidad de los futbolistas xeneizes para inclinar la balanza. La efectividad desde el punto penal permitió que Boca avanzara a la siguiente instancia del certamen continental, uno de los principales objetivos del semestre.
Con este resultado, el conjunto de Arruabarrena continúa en carrera en la Copa Sudamericana y ya conoce a su rival de octavos de final: enfrentará al club paraguayo Recoleta, en una serie que buscará acercarlo a los cuartos de final del torneo.
Mientras tanto, el cuerpo técnico también deberá enfocarse en el calendario local, donde intentará recuperar terreno y mejorar el rendimiento mostrado en las últimas presentaciones.



