Buenos Aires enfrenta el desafío de acelerar su transformación para competir por talento, inversión y calidad de vida. Boston Consulting Group (BCG) presentó su nuevo informe “Built to Change: Cities of Choice 4.0” en el que se catalogan a las mejores ciudades del mundo para vivir.
La nueva edición del reporte clasifica a las 20 principales ciudades del mundo en cada una de cinco dimensiones: velocidad del cambio, oportunidades económicas, habitabilidad, capital social y participación con el gobierno.
Asimismo, se clasificaron también 80 ciudades a nivel global luego de agruparlas en categorías socioeconómicas basadas en el PIB per cápita y la población urbana. La investigación reveló prioridades, preocupaciones y desarrollos importantes que los gobiernos de las ciudades deberían gestionar mientras compiten por atraer y retener a residentes talentosos.

Buenos Aires enfrenta el desafío de acelerar su transformación para competir por talento, inversión y calidad de vida.
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Áreas destacadas
Shenzhen obtuvo el primer puesto en la categoría velocidad del cambio, Londres en oportunidades económicas, Zurich en condiciones de habitabilidad, Beijing en capital social y Frankfurt en interacción con el gobierno.
Buenos Aires obtuvo un resultado destacado en la dimensión condiciones de habitabilidad, resaltando las condiciones climáticas agradables, la resiliencia ante situaciones de emergencia, la movilidad y el consumo de bienes y servicios.
Asimismo, de manera sobresaliente, la ciudad ocupó el cuarto lugar general detrás de Copenhague, Dallas y Ho Chi Minh, y por delante de Miami, Beijing, Shanghai, Manchester y Zurich en capital regulatorio, un área que contempla programas y políticas públicas vinculadas al desarrollo urbano. En relación a oportunidades económicas, la ciudad tuvo un buen desempeño en igualdad de ingresos (si bien bajos, pero ecuánimes en general).
El descubrimiento clave del reporte es que la ventaja duradera de una ciudad se da en la dimensión velocidad del cambio: qué tan rápido una ciudad aprende, se adapta y sigue mejorando la experiencia de las personas. Ese ritmo generará respaldo: la prueba silenciosa de que las personas y talentos eligen venir, quedarse y recomendar Buenos Aires a otros.
Tomando como parámetro la edición 2022, la ciudad mejoró en la dimensión oportunidades económicas aumentando de 10 a 20 puntos, si bien se mantiene por debajo del promedio general. A su vez, el capital social se mantuvo en 25 puntos.

Buenos Aires obtuvo un resultado destacado en la dimensión condiciones de habitabilidad, resaltando las condiciones climáticas agradables.
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Posibilidades de crecimiento
El informe detectó aspectos con potencial de mejora. En ese orden, Buenos Aires se posicionó por debajo del promedio en las dimensiones oportunidades económicas (acceso a préstamos bancarios personales, por ejemplo), capital social (seguridad específicamente) y velocidad de cambio (en condiciones de habitabilidad y en oportunidades económicas, puntualmente). A su vez, la ciudad obtuvo rendimiento débil en cuanto a la relación empresas-gobierno y en condiciones de habitabilidad.
Sin embargo, el valor no está solo por lo que se tiene (infraestructura, servicios, economía) sino en cómo se convierte eso en calidad de vida real. La clave no está en tener más calles, más viviendas, aeropuertos más grandes y servicios públicos más limpios, sino en que Buenos Aires pueda transformar esos activos en beneficios cotidianos que los residentes puedan sentir.
* Nicolas Sanguinetti, Partner en Boston Consulting Group (BCG).



