Centro de la Ciudad de Buenos Aires
Buenos Aires continúa siendo la mejor ciudad para estudiantes en América Latina, según los resultados del QS Best Student Cities 2027 publicado este martes 21 de julio. Sin embargo, la capital argentina no es inmune a las presiones económicas y regulatorias que atraviesa el país.
La capital argentina cayó tres posiciones con respecto a la edición anterior, cuando había ocupado el puesto 32. Pese al retroceso, se mantuvo por encima de las demás ciudades latinoamericanas: detrás aparecen Santiago (puesto 55), Ciudad de México (77), San Pablo(100), Monterrey (107), Bogotá (110) y Lima(148).
Según datos oficiales citados por QS, Argentina tiene cerca de 118.000 estudiantes internacionales, con una presencia especialmente importante en los posgrados. En 2023, los alumnos extranjeros representaban el 3,8% de la matrícula de educación superior.
El ranking, elaborado por la consultora internacional Quacquarelli Symonds (QS), considera seis dimensiones: la calidad de las universidades, el atractivo de la ciudad, el interés de los empleadores por sus graduados, los costos, la composición de la población estudiantil y la valoración de los propios estudiantes.
Para ingresar en la clasificación, las ciudades deben tener más de 250.000 habitantes y contar con al menos dos instituciones incluidas en el ranking universitario QS. En la edición 2027fueron rankeadas 61 ciudades europeas, 52 de Asia, 18 de América del Norte, 12 de Medio Oriente y África, y 7 de América Latina.
La cuestión económica
La categoría con peor desempeño fue la accesibilidad económica. Buenos Aires quedó en el puesto 87, ocho lugares por debajo de la medición anterior. La dimensión combina los aranceles universitarios con el índice de costo de vida de Numbeo y el índice Big Mac de The Economist, que mide el poder adquisitivo. QS estimó que los estudiantes internacionales pagan en promedio unos 6.400 dólares anuales en las instituciones porteñas incluidas en el ranking –un valor influido por el peso de las universidades privadas dentro del grupo evaluado–.
La organización señaló que los costos pueden convertirse en un desafío para un sistema que históricamente atrajo estudiantes de otros países de América Latina por “la reputación académica, el ingreso abierto, la oferta educativa en español y carreras de grado históricamente gratuitas”. Según datos de 2023, los estudiantes extranjeros representan el 3,8% de la matrícula de educación superior en Argentina.
El informe también menciona el cambio normativo de mayo de 2025 que habilitó –por un decreto del Poder Ejecutivo– a las universidades públicas a cobrar aranceles a los estudiantes extranjeros que no tengan ciudadanía argentina ni residencia permanente. De todos modos, la decisión de aplicar esos cobros depende de cada institución y, según fuentes universitarias, el grupo de estudiantes alcanzados por la medida es mínimo.
“Introducir aranceles para estudiantes no residentes sin una estrategia coordinada de becas, visados y promoción del país como destino educativo podría erosionar precisamente la ventaja que ha atraído estudiantes regionales a Buenos Aires, en un momento en que el ranking ya identifica la accesibilidad económica como la categoría más débil de la ciudad”, señala el comunicado de QS.




