El gobierno de Nayib Bukele movilizó un contingente militar hacia Haití con el fin de colaborar en la localización de cuatro soldados salvadoreños desaparecidos desde el domingo. La Fuerza de Supresión de Pandillas, misión multinacional de Naciones Unidas que integran efectivos de El Salvador, confirmó el despliegue y señaló que sus operaciones continúan en coordinación estrecha con la Policía Nacional de Haití y otros socios operativos. Asimismo, la misión instó a los habitantes de Santo, localidad de Puerto Príncipe, a mantenerse alejados de las zonas donde se desarrollan las operaciones.
El periódico estadounidense Miami Herald informó que El Salvador envió 100 soldados de fuerzas especiales al país caribeño, aunque las autoridades no brindaron mayores precisiones.
Pou chèf gang yo ak manm gang yo k ap kenbe kat konpatriyòt nou yo an otaj ann Ayiti:
Mesye nou kidnape yo pa konbatan. Yo se teknisyen nan domèn avyasyon ki fè pati misyon nou ann Ayiti, nan kad yon misyon entènasyonal. Misyon nou an gen sèlman pilòt ak pèsonèl teknik, ki gen… pic.twitter.com/BNKbWTAQQp
— Nayib Bukele (@nayibbukele) October 21, 2026
El anuncio del envío de tropas llegó después de que el miércoles Bukele exhortara a las organizaciones criminales a liberar a los rehenes. En un comunicado difundido en la red social X, el presidente aclaró que los secuestrados no son combatientes, sino técnicos de aviación que cumplen tareas de evacuación médica y salvamento de vidas dentro de la misión internacional, y no de guerra. Denunció que los capturaron de forma cobarde cuando regresaban de comprar alimentos en un mercado de la zona. Por esa razón, el gobierno lanzó una operación militar de rescate con un único objetivo: traer de vuelta a los cuatro compatriotas con vida y sin daño alguno. Bukele cerró su mensaje con una advertencia que remite a la política de seguridad con la que desarticuló las pandillas en su país, estrategia que le valió una popularidad sin precedentes para un jefe de gobierno, además de críticas por violaciones de derechos humanos.
La misión multinacional de Naciones Unidas, de la que forman parte los efectivos salvadoreños, tiene como objetivo ayudar a restablecer la seguridad en Haití. En ese marco, la Fuerza de Supresión de Pandillas reiteró que mantiene sus operaciones en estrecha coordinación con la Policía Nacional de Haití y otros socios operativos pertinentes, al tiempo que pidió a los residentes de Santo, en Puerto Príncipe, evitar las áreas donde se están desarrollando las operaciones. El despliegue salvadoreño se produce mientras el gobierno de Bukele sostiene que sus hombres cumplen únicamente tareas de pilotaje y apoyo técnico, orientadas a evacuaciones médicas y al salvamento de vidas, y no funciones de combate en el país caribeño.


