Carolina Sánchez

Carolina Sánchez, exbasquetbolista e integrante de la selección argentina.
Daniel Caballero / Los Andes
Carolina Sánchez: la vida tras el retiro del básquet
-¿Cómo definirías a Carolina Sánchez?
-Soy entrenadora de básquet. Estoy trabajando con la Municipalidad de San Martín en convenio con el Atlético Club San Martín, donde logramos hacer una convocatoria de jugadoras de básquet y recuperar el femenino del club.
– Estuviste en Europa, los últimos años. Primer mundo. Otra economía y estabilidad. ¿Por qué volviste a Mendoza?
-Hasta diciembre estuve en Europa. Jugué hasta mayo del año pasado, donde cerré mi carrera prácticamente. Con mi marido fuimos a Italia por tres meses y nos quedamos tres años. Y volvimos por nuestras mamás. Queríamos estar con ellas. Y ahora, estamos adaptándonos de nuevo a la vida de Mendoza.
-Encontraste el amor hace poco tiempo. Fue todo muy rápido; te casaste: ¿Cómo estás en esta nueva etapa de tu vida?
-Bueno, la verdad que sí. Fue todo muy rápido, todo muy loco. Nos conocimos antes que yo me fuera a Italia. Y yo le había dicho que tenía que ir buscar mis cosas, porque me volví rápido por el fallecimiento de mi hermano. Dejé todo en Europa. Fui a reforzar un equipo. El decidió acompañarme. Y ese período terminó siendo de 48 meses (risas). Estando allá, decidimos casarnos. Estábamos seguro los dos, es lo que queríamos. Fue la persona que llegó en el momento justo. Coincidimos en un montón de cosas. La estamos peleando juntos. La experiencia de conocernos en Italia fue fantástica.
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Carolina Sánchez junto a su esposo Ernesto Emilio Maranesi, también exjugador de básquet.
Gentileza.
– ¿Cómo es Caro Sánchez como esposa?
-Complicada, obviamente. Nos casamos muy adultos. Yo tuve una vida más solitaria que en pareja. Mi independencia es un tema. Estar en pareja, es aprender a convivir. Cuesta mucho. Por momentos, quiero tener esos momentos de soledad. A él, le pasa exactamente lo mismo. La clave: nos vamos acoplando. Hay, cambios, porque queremos estar juntos. Carolina tiene sus manías y es difícil entenderla.
– La maternidad es una materia pendiente en tu vida. ¿Te ilusionaste con ser mamá en algún momento?
– En un momento lo intente cuando llegue a Andes Talleres en 2016, había perdido un embarazo, pero de ahí, la edad me daba miedo el hecho de ya ser grande y no quería ser la abuela. Y cuando me casé, la idea de los dos no fue pensado en tener hijos. La vida se dio así.
Carolina Sánchez

Carolina Sánchez, exbasquetbolista e integrante de la selección argentina.
Daniel Caballero / Los Andes
–¿Perdiste romanticismo por tu exposición?
-No. Cuando estoy con una persona bien, no me escondo. Quiero compartir todo. Me gusta mostrarme feliz. Ahora, mi marido me conoció primero como jugadora. Y después descubrió a la mujer, a la persona. Siempre me mostré muy natural.
–¿Tuviste alguna vez una gran discusión que no pudiste recomponer?
-Con mi pareja hemos tenido peleas fuertes. Por suerte, se pudieron remediar. Somos personas grandes, nos conocimos grandes. Es mejor afrontarlo, decir las cosas como son.
-¿Tenes el don de perdonar primero después de una pelea?
-Cuando tengo la razón, cuesta. Otras veces, si, no tengo problema. Soy de ir y ser la primera en pedir perdón. Con un abrazo y un beso, soluciono el conflicto.
–¿La vida es amor y humor?
-Toda relación en la vida es amor y humor. Las dos cosas. No estas con una persona solo porque es graciosa. Una como persona necesita cariño, un beso, un abrazo. Necesita recibir y dar amor. Necesita una relación de confianza. Compañerismo. En mi caso, tengo la suerte que mi marido es muy gracioso y muy divertido. También es chinchudo. Pero, siempre te saca una sonrisa enseguida.
–¿Te hiciste o te harías alguna cirugía para mejorar o cambiar algo de tu cuerpo?
-Sólo cirugías por el básquet. En más de 30 años de carrera, sólo me rompí tres meniscos. Entonces, tuve la suerte de recuperarme rápido. No me interesa hacerme nada. En algún momento de humor, puede salir que me quiera hacer las lolas, pero a esta altura de mi vida, no lo haría.
–¿El entrenamiento físico sigue siendo parte de tu rutina diaria?
-Está siempre el tema de estar entrenada, de estar bien físicamente. Es un por hecho que necesito el gimnasio, necesito estar activa. Aunque, últimamente tiré la toalla. Estoy re vaga. Me estoy tomando el descanso que tanto me merecía. Me muevo, pero no con tanta exigencia. Camino, corro, pero me está costando volver a empezar.
–¿Con qué parte de tu cuerpo te llevas mal y con cuál bien?
-En su momento fueron las rodillas. Pero, desde el momento que dejé de jugar, los dolores han desaparecido. No tengo molestia. Nunca tuve prejuicios con mi cuerpo. Siempre me cuidé y lo que tenía, tenía. No hay mucho drama.
– ¿Cuáles son tus miedos?
–Mis miedos, que la familia se vaya achicando. Uno se va dando cuenta. Y duele. Perdí a mi viejo, perdí a mi hermano. Uno al final va quedando con pocas personas.
–¿Qué te quedó pendiente de la infancia?
-De la infancia, me hubiese gustado haber vivido más cosas con mi viejo. Qué mi papá pudiese haber disfrutado todo lo que yo viví en el básquet. A él le encantaba este deporte. Todo lo que viví con la Selección Argentina. Lo quisiera tener al lado mío hasta ahora.
-¿Cómo te consideras mejor: amiga, esposa, hija o hermana?
–Me gustaría que me definieran a mí. Siempre me costó decir, soy buena amiga, buena esposa, hija o hermana. Y uno cree que hace las cosas bien, pero para el otro no. Yo creo que me siento una buena esposa. Mi marido me elige. Soy su compañía, su compañera, su amiga, su amor. Con mi mamá, soy su nena. Estoy al lado de ella siempre. Me siento una buena hija y una buena esposa.
Carolina Sánchez: «Es lo más importante que viví en mi carrera”

Carolina Sánchez siempre con voz de mando en la Selección Argentina.
Gentileza.
–¿Quién fue tu ídolo o héroe en la vida?
-Mi vieja. Una luchadora incansable, de aguantar y llevar la familia. Pasando por un montón de situaciones difíciles. La fortaleza y la garra que la ha puesta en todos estos años de vida que yo llevo al lado de ella, ha sido la que me impira a seguir adelante. Ha tenido que atravesar cosas durísimas.
-¿Un libro?
– Ángeles y Demonios (2009). Thriller basado en la novela de Dan Brown.
–¿Un perfume?
-Rabanne Famme.
–¿Una banda de rock?
-The Rolling Stones
– ¿Cuál fue el momento más duro de tu vida?
–El momento más duro de mi vida es la muerte de mi viejo y mi hermano. Lo de mi viejo ya pasaron muchos años, aunque sigue presente cada día. Con lo de mi hermano, ni hablar, es un proceso que no pasa. Y no pasará nunca, hasta los últimos días de mi vida. No lo puedo creer. Se fue tan rápido. Es un proceso que todavía uno no supera. Y ya pasaron cinco años y es como si fuera ayer. Los tengo presente siempre.
-¿El momento más importante de tu vida en lo personal?
-El momento más importante de mi vida fue tomar la decisión casarme. Llegó en el momento en que había decido quedarme soltera. Mucho tiempo sola estuve. Y en un momento, decir, compartir, construir algo junto. Apareció alguien importante en mi vida y arranqué de nuevo.
-¿Ahora sí, tus mejores momentos deportivos?
– La Selección: estar en tres mundiales eso fue fabuloso. Me quedó la espina de no poder clasificarnos para las olimpiadas de Londres. Una cuenta pendiente, pero poder haber estado ahí en la Selección todo ese tiempo, para mí es algo muy grande.
-¿El mejor recuerdo en el mundo del básquet?
-Fueron 25 años de carrera. Lo mejor, todos aquellos momentos compartidos y vividos. Pasé muchas cosas, entre selecciones y clubes, donde cada uno vive experiencias diferentes, cada momento distinto y uno trata de quedarse con lo más lindo, haber ganado campeonatos, haber ascendido, vestir al camiseta de la Selección Argentina. Y con cada club. Otro dato importante, es la calidad de personas que conoces en el ambiente del básquet como compañeras, dirigentes, árbitros. Que la gente te recuerde, es lo más importante. Me pone feliz. Y eso es lo más lindo.
–¿El peor recuerdo del mundo del básquet?
-Me dolió la forma en que me sacaron de la Selección Argentina. Un montón de jugadoras merecíamos irnos de otra manera. No quería la puerta grande ni la alfombra roja. Pero si merecía retirarme de otra manera. Jugué durante 20 años con la camiseta de la Selección y durante 10, fuí capitana. Nunca me gustó el trato. Quería tener otro contacto con la Confederación.
-¿Un sueño por cumplir en tu vida, más allá del básquet?
–Me gustaría poder gestionar mi propio club; mi propia sociedad. Manejarlo a mi manera, a mi enseñanza, a todo lo que yo he vivido deportivamente. He pasado por muchos clubes en la Argentina, en Europa, donde he aportado parte dirigencial, parte entrenadora. Es mucho laburo, no es fácil. Pero, es un sueño.
Carolina Sánchez la más grande

Carolina Sánchez, capitana y Argentina subcampeón del Sudamericano 2013 que se jugó en Mendoza.
LOS ANDES
Carolina Sánchez: sus inicios en el básquet
Comenzó a jugar desde muy chica a los siete años gracias a sus hermanos en el Club San José donde arrancó con los varones. Estuvo un tiempo con ellos hasta quese trasladó a YPF, que fue su club de crecimiento en el básquetbol femenino. Desde los 8 hasta los 14 años estuvo en el club de calle Huergo, participando además en los seleccionados mendocinos. A los 14 estuvo en una preselección Argentina, pero le salió una propuesta para realizar una prueba en Italia y fue allí cuando decidió ir a jugar a Europa y en ese país comenzó toda su carrera. Cuando terminaba en Europa volvía para la Selección Argentina o se iba a reforzar algún equipo que comenzaba la Liga Nacional en su momento o en algún equipo de Sudamérica. Equipos por los cuales dejó su talento: Murialdo, Obras, Petroleros YPF, Andes Talleres, San José, Las Heras Básquet, Obras, en equipos de Buenos Aires como Berazategui, Florida, Central Entrerriano, muchos años en Vélez. También estuvo mucho tiempo jugando en equipos de Ecuador, Chile y Uruguay, siempre reforzando equipos de Sudamérica.
Carolina Sánchez: una luchador incansable por los derechos del básquet femenino
“Esta situación de desigualdad es muy vieja en el básquet argentino. Nosotras no fuimos unas revolucionarias que fuimos a hacer quilombos por todos lados para decir: ”sino nos pagan no viajamos no hacemos esto o aquello”, no fue así, porque lo que más queríamos era representar la celeste y blanca; la Selección. Pero siempre tratamos de hacerle entender a la dirigencia que nosotras nos merecíamos los mismos derechos que los varones, más allá que nos tocó una etapa difícil, porque a nosotras nos costaba horrores clasificar a un mundial y teníamos la Generación Dorada del otro lado, donde ganaba una medalla olímpica. Esas cosas nos costaron siempre y la remábamos en dulce de leche, nos tapa el masculino y lo que nosotras hacíamos no se visualizaba, no se veía”.
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Carolina Sánchez, tapa del Más Deportes, el 9 de setiembre de 2016. Cracl-
LOS ANDES
Carolina Sánchez: su carrera deportiva
SU DEBUT EN PRIMERA DIVISÓN: A los 12 años, debutó en la primera división de básquetbol del Club Petroleros YPF. Era otro mundo. Más competitivos. Equipos como Obras, Murialdo, Talleres, incursionaban en la viejas Liga Nacionales organizadas por FFBRA. Había que llegar a primera división y Carolina dejó su huella.
SU ÚLTMO PARTIDO EN LA SELECCIÓN ARGENTINA: Se retiró con la medalla de oro colgada en su pecho. En su corazón. Fue en el año 2014 en los Juego Odesur de Chile 2014.
UNA COMPAÑERA DE SELECICÓN ARGENTINA: Carolina siempre recuerda que como estuvo muchos años y en diferentes épocas, no puede seleccionar a una sola. Siempre nombra a tres amigas y salen de memoria: Inés Ferazzoli, Noeli Mendoza y Agustina Burani.
EL RIVAL MÁS DÍFICIL: La brasileña Alessandra de Oliveira. Pivot de 2 metros de altura. Se convirtió en un clásico defender a esa estrella brasileña.
PARTICIPACIÓN EN MUNDIALES: Disputó tres Mundiales: China 2002 (puesto 10°); Brasil 2006 (9°) y República Checa 2010 (14°). La decepción: Argentina no clasificó al Mundial de Turquía 2014. La Selección terminó cuarta en el Sudamericano.
EL SUEÑO PENDIENTE A NIVEL DEPORTIVO: «Participar en los Juegos Olímpicos es la meta dorada de todo deportista y tenía el sueño de cerrar mi carrera con esa competencia internacional. Hubiera sido una gran satisfacción, un motivo de lógico orgullo. Londres 2012 era mi objetivo. Teníamos un gran equipo. Pero, llegamos cansadas y además, la diferencia física con las potencias fue determinante».

