Quienes buscan descansar en un lugar tranquilo y donde la naturaleza se robe prácticamente todo el protagonismo, pueden elegir la Patagonia como ese lugar al cual acudir.
En esta oportunidad, desde Minuto Neuquén queremos que descubras un lugar de la Patagonia en el que se destacan no solo un entorno en el que reina la calma, sino también su lejanía en relación a rincones de turismo masivo, y paisajes caracterizados por senderos magníficos, cascadas y montañas que, en conjunto, ofrecen un panorama inmejorable.
El lugar al que hacemos alusión aquí lleva el nombre de “Manzano Amargo”, y que se destaca por su cercanía con el volcán más alto de la Patagonia, el Domuyo, como por estar atravesado por el Arroyo Tilián. Particularmente, se encuentra en el departamento Minas, al norte de la provincia de Neuquén, lugar al que se accede a través de la Ruta Provincial N°54.
En este rincón del sur del país, se pueden disfrutar de diversas propuestas pensadas para todas las edades, con el foco siempre puesto en el contacto pleno con la naturaleza.
Además de practicar trekking y senderismo a través de sus numerosos caminos, este es un sitio en el que, al mismo tiempo, se puede disfrutar de la pesca deportiva de truchas, y de la posibilidad de obtener las mejores postales de sus distintas cascadas, esas que atraen visitantes durante todo el año.
Las cascadas de Manzano Amargo son las mencionadas a continuación: en primer lugar, tenemos a la Fragua, la cascada de mayor protagonismo y que ofrece un espectáculo imponente; la cascada Las Tapaderas, de mayor calma y perfecta para descansar y apreciar el entorno; la denominada “Escondida”, y la cual debe su nombre al hecho de estar rodeada de bosques, y por último la llamada “Pichi Ñire”, también rodeada por múltiples árboles nativos.



